24 julio 2007

La Colina de la Algarroba

Grandes Cagadas del Mundo del Espionaje presenta:

Bahia de Cochinos: 15-19 de Abril de 1961
Tras el triunfo de la revolución castrista en Cuba, EEUU estaba, como quien dice, acojonado por la posibilidad de que el comunismo se extendiera a otros paises y Cuba se convirtiera en un foco anti-yanki. De modo que decidió derrocar a Fidel y poner a un gobierno elegido a dedo en su lugar, como ocurrió en Panama. Lamentablemente las cosas no salieron como Kennedy pensaba.

La CIA reclutó voluntarios entre los exiliados cubanos establecidos en EEUU que fueron entrenados en campamentos principalmente de Guatemala, pero también de Puerto Rico y Nicaragua. Estos hombres formaron la Brigada 2506 y recibieron instrucción como artilleros, paracaidistas, pilotos de aviones, etc.

Para la operación se consiguió una flotilla de barcos y aviones viejos servidos por el ejército estadounidense. Los recursos militares de la brigada fueron:

* 8 aviones de transporte C-46.

* 6 aviones de transporte C-54.

* 16 bombarderos B-26.

* 5 tanques M41 además de jeeps, cañones, morteros y camiones.

* 8 barcos y 7 lanchas para desembarco.

El plan ideado consistía en el desembarco en la costa sur de Cuba de fuerzas que partirían en barco desde Nicaragua. Previamente, ataques aéreos procedentes de la base de Puerto Cabezas en este mismo país anularían a la fuerza aérea cubana bombardeando los aviones y las pistas de los aeropuertos. Durante el desembarco los vuelos de abastecimiento y protección de las fuerzas invasoras continuarían. Los paracaidistas tratarían de controlar las carreteras. La infantería y artillería intentarían controlar la Península de Zapata, cerca de Bahía de Cochinos (desde Playa Larga a Playa Girón), en la que tras un periodo de tres días se desplazaría allí, desde Miami, un Gobierno provisional ya elegido que reclamaría formalmente la ayuda militar de EE.UU. La zona elegida para el desembarco era una zona pantanosa de difícil acceso buscando una protección natural ante el ejército cubano. Durante la defensa de este territorio ocupado se esperaba las deserciones en el bando comunista, algo que no ocurrió. En el plan inicial la zona de la invasión era Trinidad para así poder contar con los guerrilleros anticastristas que operaban en las montañas de Escambray.

Desde Puerto Cabeza en Nicaragua partieron los buques que transportaban al contingente integrado por unos 1500 hombres con la aprobación de John F. Kennedy, que había sustituido a Eisenhower en la presidencia del gobierno de EE.UU.

El número de bajas entre los invasores sobrepasó el centenar de muertos; los capturados en torno a los 1100. Las milicias del gobierno cubano sufrieron unas 150 bajas. Los prisioneros anticastristas fueron juzgados y condenados por el régimen. Sin embargo fueron canjeados con el gobierno estadounidense a cambio de varios millones de dólares que fueron destinados a obras de caridad. A finales de 1962 llegaron a EEUU, donde fueron recibidos y homenajeados por el presidente Kennedy.

La victoria supuso un respaldo a Fidel Castro y a la revolución socialista; para EEUU supuso una humillación. Tras un análisis de los motivos de la derrota a finales de 1961, Kennedy le pidió a su hermano Robert F. Kennedy que se pusiera al frente de la que se denominó Operación Mangosta. El propósito de ésta era promover sabotajes y otros actos terroristas que desembocaran en levantamiento internos y en el derrocamiento del régimen, quizás con una segunda invasión, pero esta vez con la participación directa de EE.UU. Sin embargo un hecho de vital importancia frustró los objetivos de la operación: la crisis de los misiles de Cuba. Tras la instalación de rampas para misiles en Cuba por parte de la URSS, la tensión entre las dos superpotencias acercó la posibilidad de una guerra nuclear. El pacto entre Kennedy y Kruschev para el desmantelamiento de los misiles incluía la promesa de EE.UU. de no invadir la isla.

Al parecer la idea original era invadir la isla entrando por Trinidad. Si así fuera se habrían desviado más de 200 km.
Además esta "operacion" costó a los contribuyentes americanos la friolera de 349 millones de dolares de la época. Nada, calderilla.

Del entrenamiento que la CIA dió a Bin Laden y de su implicación (de la CIA, no de Bin) en el asesinato de Kennedy ya hablaremos otro día.

  • La Frase de Hoy: La suposición es la madre de los metepatas. Penn, Alerta Maxima 2.

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