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Bukimi no Tani Genshō


 

¿Alguna vez os habeis preguntado porque los muñecos de ventrilocuo, las muñecas de porcelana, los payasos o los robots dan miedo?
Se trata del efecto conocido como "valle inquietante".
Traducido del termino original, Bukimi no Tani Genshō, acuñado por el doctor en robótica Masashiro Mori en 1970.
Su hipotesis, dada practicamente por cierta en la actualidad, despues de multiples estudios, dice que no hay una evolucion lineal entre el realismo de una representación humana y la empatia que despierta en el espectador.
Un personaje completamente inhumano, no despierta ninguna empatia, pero según se le va dotando de caracteristicas humanizadoras, se percibe como más agradable.
La previsión es que cuanto más parecido a un ser humano, más empatia despertará y mas agradable resultará.
Pues no.
Mori descubrió que hay una caida sustancial de la percepcion cuando el sujeto se acerca mucho a la apariencia humana, pero sin serlo completamente. A esa depresión en el grafo le llamó valle inexplicable o valle inquietante.

Este efecto no solo se aplica al aspecto, sino al comportamiento, y se explota en multitud de peliculas para jugar con la desazón del espectador. Los movimientos espasmódicos de los zombies, las contorsiones imposibles de la niña del exorcista o The Ring, los andares mecánicos del Terminator... Todo ello "no encaja" en como deberían ser las cosas y ayudan a la atmósfera de tensión.
Sin embargo, cuando se utilizan mal, el batacazo es brutal, como pueden testimoniar peliculas de animación como Polar Express, Beowulf o Final Fantasy, que pretendían recrear personas reales en animación 3D y acabaron dando una grima acojonante.

El motivo de este efecto puede darse porque, a partir de un punto, dejamos de pensar en el objeto, robot o lo que sea, como un objeto humanizado y empezamos a verlo como un humano defectuoso. Si parece casi humano, pero no se comporta como tal, existe una disonancia entre lo que esperamos instintivamente de él y lo que hace. Por eso los muertos tambien entran en ese valle.
Uno de los miedos mas atávicos del ser humano es la muerte, con lo cual todo lo que se acerque a la apariencia de un muerto (o el hecho de que un muerto no se comporte "como debe") descuadra los esquemas cognitivos del ser humano.
Lo mismo pasa con humanos deformes o enfermos, instintivamente nuestro cerebro consideran que "se sale de la norma" y nos pone en sobreaviso.
Otras teorias dicen que el efecto ocurre porque consideramos amenazada nuestra posición especial. El ser humano se considera lo más único del universo y el resto de organismos, biologicos o no, estan aún muy lejos de hacer lo que podemos hacer lo humanos. Si en una obra de ficcion nos presentan un individuo capaz de hacer lo mismo que un humano, podemos desestimarlo como ficción y racionalizarlo, pero cuanto más se acerque la representación de ese ser al del humano, sin serlo, mas aversión nos producirá.

Por eso, la industria de la robótica sigue la directriz de que, si no eres capaz de representar una cara humana con suficiente fidelidad, opta por un aspecto caricaturesco o directamente no le pongas cara.
Que una parodia de cara humana se dirija a tí, puede ser muy inquietante.
En menor medida, el efecto se puede aplicar a cualquier criatura, no solo a humanos, y es por eso por lo que los hibridos generan desazón. Tener caracteristicas de una criatura y comportamiento de otra o tener mezcla de caractaristicas de varias criaturas, convierten a un animal en un monstruo.

Un caso extremo de este efecto podría ser la patologia conocida como Sindrome de Capgras, en el que el individuo cree que un familiar, un conocido o, en casos extremos, su propio hogar, ha sido sustituido por un duplicado exacto. El cómo y el por qué de esta sustitución pueden tener varias explicaciones para el paciente, pero no deja de ser llamativo que el duplicado sea exacto en todos los sentidos pero no sea el "original". Es todo igual, pero hay "algo" distinto e inexplicable.
DISCLAIMER
El efecto tambien se suele dar en algunas de las producciones de Ralph Bakshi y otros, debido al uso extensivo de la rotoscopia, tecnica con la cual se podía replicar el movimiento de actores humanos y trasladarlo a personajes dibujados. Que un dibujo animado se mueva exactamente como una persona real provoca esta suerte de "desfase" entre expectativa y resultado, al no comportarse "como debe".
https://i.pinimg.com/originals/36/b0/2d/36b02d164536af517c8654cd63bc5794.jpg
  • La frase de Hoy: Mi desgracia es que me asemejo demasiado a un hombre. Preferiria ser una bestia por completo, como una cabra. Quasimodo, el jorobado de Notre Damme.
  • Para el que no lo Sepa: Beowulf es una leyenda nordica que cuenta las aventuras del personaje principal, un heroe gauta, contra el troll Grendel y su madre (de Grendel o de ambos, según versiones).

Dices que Dices

 
Para cualquiera, jugar al rol es reunirse con unos amigos y unas hojas de papel y ponerse a tirar dados. Pero ¿os habeis parado a pensar la cantidad de sistemas de rol que existen?
La base de la mayoria de los sistemas es alcanzar o superar un numero objetivo a fin de delimitar si se ha conseguido realizar la accion o no. Debido a esto, la principal diferencia de unos sistemas y otros es si el resultado preferible es a la alta (teniendo que superar con la tirada el numero objetivo, i.e cuanto mas alta, mejor) o a la baja (teniendo que sacar en los dados menos del numero objetivo (i.e cuanto menos, mejor).
 
La segunda division la tenemos en el tipo de dado que se usa, dando como resultado los sitemas principales D6, D8, D10, D12, D20 y D100 o percentual. Existen tambien sistemas que usan todos los dados, como el Cortex system.
No me consta ningun sistema cuyo dado principal sea el D4 pero se puede crear perfectamente.
A la ya de por si amplia variedad de dados a usar en el sistema, podemos añadir la forma de calcular el resultado.
Por ejemplo en L5A (la leyenda de los 5 anillos, un juego de samurais ambientado en una suerte de Japón feudal) se usa un metodo de lanzar-guardar, de manera que no todos los dados que se tiran sirven para calcular el resultado y solo se cuentan parte de ellos.
De esta forma el jugador puede optar por tratar de tirar mas dados aunque guarde menos, o tirar pocos pero tratando de guardarlos todos.
Un ejemplo practico. Si el numero objetivo de una tirada es 15, el jugador tirara un determinado numero de dados (iguales a su puntuacion de atributo+habilidad usada) pero solo sumara el resultado de tantos dados como su valor de atributo. Asi, si el pj del ejemplo tiene 2 dados de atributo y 3 de habilidad, tiraria 5 dados sumando solo el resultado de 2 de ellos (los más altos, si quiere el resultado mas alto).
En otros casos, como por ejemplo Vampiro, Hombre Lobo o cualquier juego ambientado en lo que se conoce como "Mundo de Tinieblas", el numero objetivo es para cada dado D10. Concretamente en el nuevo sistema las tiradas de mas de 7 son exitos, siendo fallos los resultados de 7 o menos. De esta forma, el componente variable es el numero de dados, que se obtiene de la puntuacion de atributo o de la suma de atributo+habilidad si hay alguna relevante.
Por otro lado, en el caso de los juegos con sistema percentual, el numero objetivo viene determinado por el porcentaje de exito de la propia caracteristica que se prueba, dando como resultado que para distintos personajes la dificultad sera distinta para una misma accion. En estos sistemas la puntuacion se expresa con un porcentaje, y es por debajo de esa puntuacion donde hay que puntuar. Asi un personaje con 75% en una habilidad conseguira realizar la accion con exito cuando saque 75 o menos en el D100 (que normalmente se representan con 2D10, uno para las decenas y otro para las unidades).
El famosísimo Dungeons and Dragons, se emplea sobre todo el D20 aunque en diversas partes del juego todos los dados tienen cabida. Sin embargo, hay ocasiones donde el resultado deseado es a la alza (básicamente cualquier chequeo de habilidad) y otras en las que el numero objetivo es a la baja (principalmente las tiradas de combate), lo que complica las cosas y hace que algunas acciones sean excesivamente simplificadas o tremendamente complejas. No en vano, fue el primer juego de rol y tenía sus carencias.
Finalmente tenemos el caso, casi exclusivo, de sistemas de rol en el que la puntuacion obtenida se compara con una tabla de exitos predeterminada en funcion del rango de habilidad que el personaje posea. El ejemplo mas conocido es el Marvel Super-Heroes, tambien llamado FASERIP, de TSR que asigna una categoria de habilidad a cada rasgo del personaje que a la hora de tirar se compara con la "tabla universal" en funcion del resultado de la tirada.
Como bien saben los aficionados a este juego un 45 es exito si, y solo si, tu habilidad es de rango Excellent o superior, siendo fracaso desde Good para abajo. Esto es debido en gran parte a que los diseñadores del juego emplearon terminos de comic para reflejar los niveles de poder de los personajes, tales como Amazing (Spider-man) o Incredible (Hulk).
No nos olvidemos tampoco del Marvel Universe que usaba cuentas de colores en lugar de dados
Cabe decir que Marvel, en conjuncion con TSR, es tambien el responsable del sistema SAGA que se caracteriza por prescindir de los dados y sustituirlos por un mazo de cartas llamado "Mazo del Destino" compuesto por un centenar de cartas con un palo, un personaje, un valor y un par de adjetivos, así como un "aura" positiva, negativa o neutra.
 
Este sistema, que solo cuenta con dos juegos, uno ambientado en el mundo de Dragonlance y otro en el universo Marvel, basa su mecanica en jugar cartas del palo adecuado para sumar su valor y superar el número objetivo.
 
En cualquier momento se pueden jugar cartas del palo del master (Dragones en uno y Dr Doom en otro) que el master podra usar para complicar las cosas en cualquier momento. En caso de necesitarse algun tipo de elemento aleatorio, se puede robar una carta para generar un encuentro, crear una situación con los adjetivos descritos o establecer una prueba en base al palo.
Con la proliferación de juegos de rol genericos, como FUDGE o FATE (que usa dados SIN NUMEROS!!!), que separan las reglas de la ambientación, nos encontramos en un momento de auge, ayudados por la financiación a traves de crowdfunding.
  • La Frase de Hoy: El Master solo tira los dados por el ruido que hacen. Gary Gygax, padre de los juegos de Rol.
  • Para el que no lo Sepa: Cuando Cesar cruzó el Rubicón para dirigirse a Roma, dijo Alea Iacta Est, que se traduce como "La suerte está echada" pero que en latín significa "Los dados han sido lanzados". En realidad, es muy probable que, al igual que con la frase final Tu quoque fili mii (¿Tu tambien, hijo mio?) Cesar la hubiera pronunciado en griego, ἀνέρριφθω κύβος anerriphthō kubos que significa "Los dados están echados (esperemos ahora la suerte)", famosa frase de Menandro, uno de los escritores favoritos de Cesar. Aunque tanto Suetonio como Plutarco indican que Cesar murio sin decir palabra, solo cubriendose la cabeza con la toga para ocultar su dolor y vergüenza, Suetonio dice que había quienes le oyeron decír  Καὶ σὺ τέκνον Kai su, teknon (¿Tambien tú, hijo?). Sin embargo, dado que el griego era el idioma culto de la época, es más probable que lo utilizara en un momento épico que como últimas palabras. William Shakespeare se decantó por un simple Et tu, Brute? para su tragedia, y así se ha popularizado.
https://vignette.wikia.nocookie.net/powerlisting/images/0/04/Dungeon_Master.jpg/revision/latest?cb=20160210205401
El Master es tu amigo.
Por la cuenta que te trae.

Canciones de campamento

Erynus Alpinus
Muchas veces me acuerdo de mis temporadas por allá en los lejanos campamentos de verano donde, atrapados en un albergue de lugares tan dispares como Aguilafuente, Sigüenza, Molina de Aragón o Cuenca, con los únicos entretenimientos de hacer el cafre y conchabarnos contra los del dormitorio del otro lado del pasillo, pasabamos los días esperando que nos sacaran de marcha (marcha espartana por el monte para enseñarnos a acampar, ya que las chicas eran esos seres que se alojaban en el edificio de al lado y cuyos encantos provocaban que los mayores casi se rompieran la cabeza escalando por la fachada)
A pesar de que durante los largos días de verano los monitores se esforzaban en tenernos entretenidos con juegos y ejercicios, y nos enseñaban canciones con mensaje como la conocida "Estaba el cocodrilo..." o "Vamonos de cacería" a la vez que marcaban nuestra infancia con las siguientes.
Era un pobre hombre,
era un "desgraciao"
era cojo y manco,
un obrero "parao"
no tenía dinero
ni había hecho la mili
y la tuberculosis
se lo había "jamao".

Su madre era una golfa
su padre era un perdido
su mujer le engañaba
con su mejor amigo
tres hijas que tuvo
la lepra las mató
y al unico varón
le atropelló un camión.

Un día fue a la iglesia
a dar gracias a Dios
y un trozo de cornisa
sobre él se desplomó,
entre gritos y llantos
una blasfemia echó
fue su único pecado
por él se condenó

Y allá en el fuego eterno
allá se oye una voz:
ESTO ES VIDA, ESTO ES VIVIR!!!!
Esta versión liberrima del "tango alegre" de Oscar Chavez nos acompañaba por los prados para mantener el paso y nos retabamos como grupo a interpretarla con el mejor ánimo y la melodía mas dulce posible.
Paseando por el bosque
entre flores vi que había
una carta ensangrentada
de 40 años hacía

Era de un paracaidista
de la "octava compañía"
que a su madre le escribía,
y la carta así decía:

-Madre anoche en la trinchera
entre el fuego y la metralla
vi al enemigo correr,
la noche estaba cerrada.

Le apunté con mi fusil
y al tiempo que disparaba
una luz iluminó
el rostro que yo mataba.

Era mi amigo José,
compañero de escuela,
con quien tanto yo jugué
a soldados y a trincheras.

Ahora el juego era real
y mi amigo yace en tierra.

Madre, yo quiero morir,
ya estoy harto de esta guerra.

Si yo te vuelvo a escribir
tal vez sea desde el cielo,
donde encontraré a José
y jugaremos de nuevo.

Dos claveles en el agua
nunca pueden marchitarse,
dos amigos que se quieren
nunca pueden olvidarse.

Si mi sangre fuese tinta
y mi corazon tintero
con la sangre de mis venas
te escribiría te quiero.
Otra bucólica canción de la que no estoy en disposicion de confirmar o desmentir que es la base de una de las escenas del pasado de Frost. Éramos jóvenes, cantabamos a la amistad del amigo asesinado a nuestras manos, que gonito.
"Una caida en plena escalada
junto a una roca que le venció,
mi compañero se desangraba
sin que evitarlo pudiero yo.

Fumamos juntos un cigarrilo
y yo sabia que iba a morir
lei en sus ojos que me decia
por mi no sufras yo soy feliz

Miramos juntos a la montaña
cogio mi mano y la apreto
aquella mano antes con vida
entre la mia muerta quedo

"Me enterrareis en la montaña"
decia en broma y asi ocurrió
su fuerte cuerpo yace en la tierra
su bella alma al lado de Dios
La reoca es ya cuando cantas esta canción rumbo al rocodromo, donde te enseñaran a hacerte tu propio nudo de 8 y confiarás tu peso al compañero que va a mantener la cuerda mientras te agarras a la pared como una cabra. La cosa era endurecernos, o algo.
  • La frase de Hoy: Sola, fané, descangayada, la vi esta madrugada / salir de un cabaret, flaca, dos cuartos de cogote / y una percha en el escote bajo la nuez. Inicio del tango Esta noche me emborracho de Carlos Gardel
  • Para el que no lo Sepa: Al final de la película "La Chaqueta Metalica" de Kubrick los supervivientes se ponen a cantar la cancion de Mickey Mouse Club, todo un contraste con los campos de batalla destrozados de Viet-Nam
    Nasío pa matá!

Tommy Westphall

En 1929 el escritor húngaro Frigyes Karinthy postuló en su cuento corto Cadenas la idea de los seis grados de separación. No la llamó así, por supuesto, pero sembró el germen de la idea de que toda la humanidad esta conectada gracias a que alguien conoce a alguien que conoce a alguien.

Pensemos durante un momento cuantos pasos serian necesarios para que se entregara un mensaje escrito por mí al Presidente de los USA.

Partiendo de mi, puedo darle el mensaje a mi antiguo jefe

Mi antiguo jefe, gracias a sus conexiones por ser director de un medio de comunicación, podría pasarlo a Mariano Rajoy

Rajoy, aun en el caso de que no pudiera entregar el mensaje él mismo, seguro que aún cuenta con medios de que, en un paso o dos, el mensaje fuera entregado.

Total: entre 3 y 5 pasos.

Si pensáis en ello seguro que se os ocurren cadenas semejantes.

En 1967 el psicólogo norteamericano Stanley milgram, autor del experimento de la prisión de Stanford, ideó un experimento para hacer llegar un paquete de cada uno de sus estudiantes a una serie de personas al otro lado del pais de quien solo conocían el nombre, la ocupación y la ubicación general, mediante mandarlo a la persona conocida que el alumno pensara que más probabilidades tuviera de conocer al destinatario, dándole instrucciones de actuar de la misma forma a su vez.

Si bien solo un tercio de los experimentos tuvo resultado, se observó que la longitud media de las conexiones entre origen y destino eran de 6 saltos. Esto ayudo a que a la teoría "del mundo pequeño" como la llamaba Milgram, se la conozca como los seis grados de separación.

El concepto alcanzó el rango de meme en 1996 cuando Brett C. Tjaden alojó en la web de la universidad de Virginia un motor de búsqueda bautizado como El Oráculo de Kevin Bacon, que usando la información de IMDB relaciona a Kevin Bacon (y posteriormente cualquier actor) con cualquier persona de la industria del cine. La explicación a ambos fenómenos es que hay determinadas personas que conocen a mucha gente o han colaborado en muchos proyectos.

Por ejemplo, los mayores eslabones para conectar Hollywood con el cine español vendrían a ser Antonio Banderas, Penélope Cruz o, sorprendentemente, Santiago Segura.
Recientemente he descubierto al señor Tommy Westphall, que puede ser la unión de los experimentos de Milgram y el oráculo de Bacon.

Hubo una serie de televisión de entre 1982 y 1988 llamada St. Elsewhere, un drama medico ambientado en el ficticio hospital de St. Elisius, Boston. Durante 166 episodios y 6 temporadas se seguían las peripecias de los médicos del hospital, en concreto el Dr Donald Westphall y su hijo autista Tommy. De pronto, en el último episodio, se nos muestra al joven Tommy sosteniendo un globo de nieve con una réplica del hospital en su interior y su padre, obrero de la construcción, tratando de imaginar qué le pasa por la cabeza.
Instantáneamente la idea de que toda la serie ocurriera en la mente del chaval fue una bomba para el público.
Ciertamente esto se habría quedado en una Serranada si no fuera por la endogamia de Hollywood.
En 1998 la Doctora Roxanne Turner y el Doctor Victor Ehrlich aparecieron en la serie Homicide:Life on the Street, de los mismos productores que St.Elsewhere. Inmediatamente esto significó que, si el hospital y médicos de St. Elsewhere estaba en la cabeza de Tommy, no podían aparecer en otras series, a no ser que éstas también fueran un producto de su imaginación. Así, en 2002 la teoría se hizo popular y los fans comenzaron a buscar referencias de los personajes en otras series.
En Homicide, salía un personaje llamado John Munch, interpretado por Richard Belzer, notable, no solo por aparecer en las 7 temporadas de la serie sino por haber saltado al spin-off llamado Ley y Orden. Ademas Belzer ha interpretado al mismo personaje en series tan dispares como Arrested Development, 30 Rock, The Wire e, incluso Expediente X. Haciendo que todas ellas también ocurran en la cabeza de Westphall. Por otro lado, personajes de St. Elsewhere pasaron alguna vez a tomar algo a Cheers, añadiendo ésta y su derivada Frasier a la lista. Frasier apareció en la serie de John Larroquette, quien solía hacer referencia a Yoyodyne, una compañia que aparecía en "Las aventuras de Bukaroo Banzai en la 8ª dimension", fabricaba componentes para la Enterprise en Star Trek y era cliente del bufete Wolfram & Hart, de Angel, el spin-off de Buffy la Cazavampiros (sumandolas a la lista tambien). Pero lo más importante de Wolfram& Hart es que uno de sus clientes era una pequeña compañía minera que acabaría expandiéndose al espacio bajo el nombre de Wayland-Yutani.

Existe una guia completa de relaciones en su propia web, junto con un diagrama con el que se puede comprobar que muchas de las conexiones son gracias a grandes nodos como Expediente X o Perdidos.

Divertios.
  • La Frase de Hoy: Para entender lo que es la recursividad, primero tienes que entender lo que es la recursividad. Departamento de Redundancia Redundante Departamental. 
  • Para el que no lo Sepa: La imagen de apertura es el llamado "conjunto de Mandelbrot" uno de los fractales mas conocidos. Un fractal es una figura de la cual cualquier parte ampliada lo suficiente se muestra como una replica de la forma original.

Venga aqui - Vuelvase


Tras mucho tiempo y la advertencia explicita de mi cuñado de que no viera Predators, al fin la he visto. Ciertamente no ha tenido un efecto tan pernicioso como podria haber tenido, ya que iba avisado, pero no hay punto de comparacion.
En 1987 corria por Hollywood el chiste de que Rocky Balboa ya habia peleado contra tanta gente que si quisieran hacer una 5ª entrega tendria que luchar contra E.T el extraterrestre. Los hermanos Jim y Jhon Thomas, partieron de ese supuesto (más o menos) y escribieron el guión de la pelicula "Hunter" dirigida por John Mc Tiernan (tambien conocido por Jungla de cristal, La caza del octubre rojo o Los ultimos dias del eden). Tras un cambio del diseño del antagonista y de la compañia de efectos especiales encargada (cayendo en manos de Stan Winston, responsable de los efectos de Terminator, Aliens o Congo) el film se estreno como Depredador.

El argumento gira en torno a una unidad de elite del ejercito de los USA que viajan hasta la jungla en plena Centro America para una mision de rescate que no es tal. Allí son emboscados y cazados uno a uno por una misteriosa criatura alienigena.
Éste planteamiento, junto con el de Alien, terminó de reorientar el genero de peliculas "de bicho" alejandolo de su origen alla por 1933 con King Kong y las subsiguientes entregas de Godzilla.
En esta pelicula el monstruo no es gigantesco, sino invisible. Y precisamente por ello, es mas letal.
Originalmente el cazador era una especie de cruce entre un lagarto y un insecto.



Pero el movimiento se hacia dificil y no quedaba bien en camara. Incluso se habia contratado a un incipiente Jean Claude Van Damme para interpretar al monstruo camuflado. Sin embargo Van Damme era demasiado bajito para hacer de monstruo y se quejó de haber sido relegado a efecto especial.
Asi, Stan Winston y los suyos rediseñaron al Depredador con la imagen que todos conocemos y amamos.
El actor Kevin Peter Hall, que acababa de interpretar al Bigfoot de Harry y los Henderson, puso sus 2,20m dentro del traje y hizo que incluso Arnold Schwarzenegger se viera pequeño.
Depredador tuvo un gran impacto en la cultura popular, teniendo una exitosa secuela ambientada en Los Angeles protagonizada por Danny Glover (el teniente Roger "estoy viejo para esta mierda" Murtaugh de Arma Letal), asi como una extensa coleccion de comics a cargo de Dark Horse donde se expandia la mitología del alienigena.
En esos comics descubrimos que los Yautja (termino con que ellos mismos se denominan y que significa "cazador") se dividen por sexos quedandose las hembras, mas fuertes e inteligentes, gobernando el planeta y los machos yendose a cazar, siguiendo un estricto codigo de honor al que ya dedicare su propia entrada (anda, si ya lo hice), a las especies mas peligrosas del universo para demostrar su valia y tener opcion a procrear. Los clanes de machos vivirian en estaciones espaciales desde las que se lanzarian naves individuales a los distintos destinos de caza. Con el tiempo Dark Horse obtuvo licencias para otros universos de ficcion tales como Alien o Terminator y acabó fundiendo todos en una misma continuidad con resultado dispar.
Mientras tanto, en algun momento de los 90, el director Robert Rodriguez, conocido por "joyas" como Nocturna, penso en hacer una secuela/spin-off con lo que a él le salio de la nuez.
En Predators, Rodriguez cuenta la historia de 9 personas arrojadas sobre un planeta alienigena y cazados por una version superpoderosa de los Yautja que usan "perros", trampas y una criatura basada en el diseño original del Depredador. Se supone que estas personas eran algunas de las más peligrosas de la tierra, estando entre ellas un mercenario, una francotiradora del ejercito israeli de la CIA (si, se que Israel tiene el MOSSAD, que la CIA es estadounidense, pero es israeli de la CIA, interpretada por una actriz brasileña), un Spetsnaz, un miembro de los escuadrones de la muerte de Sierra Leona, Danny Trejo (interpretado por Danny Trejo as Himself, o casi), un preso del corredor de la muerte de San Quintin (aparentemente multiasesino) y un medico.
Seguro que el guionista (o guionistas, porque esta escrita entre 4) esperaba que no sospecharamos del medico que SPOILER!!! al final es un asesino en serie. El noveno miembro es un soldado americano al que no se le abre el paracaidas y se espachurra contra el suelo en un homenaje a la ballena de la Guia del Autoestopista Galactico.

Porque si, la pelicula empieza con el protagonista cayendo hacia el planeta y al cabo de un rato se le abre un paracaidas. La mayoria de las cosas que ocurren en la pelicula, desde la irreal confianza que surge entre los protagonistas, hasta el tener a un predator clasico atado en un campamento para poder abusar del Worf Effect, necesita de la explicacion del creador, asi que para pasar un rato entretenido viendo a gente disparando a la jungla (porque tampoco es que luchen mucho contra los cazadores) es una buena opcion, para tratar de descubrir mas acerca de los Yautja, mejor los comics.
  • La Frase de Hoy: La selva se lo llevó. Anna.
  • Para el que no lo Sepa: El Efecto Worf es un cliché empleado en el cine y otros medios narrativos en el que, para poner de relevancia las habilidades de un personaje, se deja que venza facilmente a otro personaje establecido como el más capaz en dichas habilidades. Por ejemplo en la serie Star Trek (La nueva generacion), cada vez que habia que establecer la fuerza de un enemigo se hacia que venciera a Worf, el Klingon de la nave. De esta manera facil y rapida, si no se abusa de ella, se puede establecer que el nuevo personaje es una autentica amenaza.


Eres una autentica belleza...
(You're an ugly motherfucker en el original)

In itinere

La puerta se abre dejando pasar el estruendo.
El viento, que hasta entonces había sido un susurro, alborota mi cabello energicamente, como una tía lejana demasiado entusiasta al volver a ver a su sobrino favorito. Uno nunca se acostumbra a los saltos nocturnos. Por suerte usamos un sistema auxiliar para la apertura, cualquiera podría desorientarse en la oscuridad y olvidar el momento de abrir el paracaídas. El momento que tardaría en darse cuenta, seria demasiado tarde, y del despistado solo quedaría una mancha ocre con olor metálico en el suelo rocoso. Mi compañero ultima los detalles con el hombre manco. No puedo oírles a causa del vendaval, pero confio en él. En todos estos años no me ha fallado nunca, y literalmente pongo mi vida en sus manos en cada salto. Muchos se agobian ante la presión de las correas, a mi, sin embargo, me dan seguridad. Me hacen olvidar que el otro extremo del paracaídas no esta sujeto a nada.
Saltamos.
El viento me azota la cara, pero no cierro los ojos, quiero ver si esta vez distingo algo entre la neblina de la velocidad y la oscuridad de la noche. No hay suerte, siento el suelo acercándose a varios cientos de metros debajo de mi. Cuento mentalmente y me preparo para la caída.
Encogerse y rodar, encogerse y rodar.
Un aterrizaje de libro. Diez segundos después estamos listos y sobre el terreno. Mi compañero me manda delante, técnicamente es mi superior, pero después de tanto tiempo somos casi intercambiables. Oteo la zona, dejando que el aire de la noche me traiga los olores y sonidos de lo que se avecina. Avanzo, agazapado entre la maleza, apenas rozando las hojas y reparo en que a estas alturas debería haber oído alguna muestra de la fauna local. Me detengo.
Nada.
Doy la señal de alto a mi compañero, no puedo verle pero se que esta ahí, silencioso, detrás de mi. Cubriéndome como siempre. El se adelanta, dando un rodeo por fuera del camino. La espera se hace interminable. Afino el oído al máximo en previsión de un susurro de ayuda, de una señal de auxilio...
Me humedezco los labios, secos por la anticipacion. Finalmente, ahí esta: un roce metálico, un crujido y una salpicadura, seguidos de un quejido y el sonido característico de dos cuerpos desplomándose. Un silbido quedo me insta a avanzar pasando sobre los cuerpos inermes de los centinelas.
Las alimañas se darán un buen festín esta noche, pienso mientras me empiezo a dejar llevar por el aroma de la sangre que inunda mi nariz.
Tardamos poco en alcanzar el perímetro exterior, a paso vivo pero sigiloso llegamos a la alambrada, coronada de concertina para disuadir a las visitas. Un soldado guarda la única entrada, por lo demás accesible al contar con la usual barrera contra vehículos. A una señal de mi compañero doy un rodeo en torno a la entrada, moviendo deliberadamente un matojo aquí y otro allí con el fin de atraer al desdichado guardia. Funciona. Haciendo tanto ruido como un saco de panderetas, el hombre juega conmigo al pilla-pilla mientras mi amigo se cuela en el recinto.
Después de un rato me quedo agachado, inmóvil entre unos matorrales y disfruto oyendo las pisadas alrededor. De pronto las cosas se tuercen. Un disparo rasga la paz nocturna haciendo palidecer la escandalera que formaba el soldado. Levanto la cabeza, tratando de discernir el origen del estampido y aprovecho que el centinela hace lo mismo para darle un empujón con todo el peso de mi cuerpo y emprender la carrera en rescate de mi compañero. Salto sobre la barrera y echo a correr hacia las entrañas de la base, donde una sinfonía de disparos me da la bienvenida. A pesar de la situación me tranquiliza el hecho de que la lucha continúa, ya que significaba que mi colega sigue con vida. Para cuando llego a su posición todo ha acabado. El se alza victorioso encañonando a nuestro objetivo. Aprieta una vez más el gatillo para dar por finalizado el trabajo y todos escuchamos el sonido mas aterrador que un mercenario puede escuchar: el eco del percutor sobre una recámara vacía. Se nos hiela la sangre, mas nuestro rival aprovecha el momento de duda para entablar combate cuerpo a cuerpo. Se abalanza sobre mi amigo, que apenas puede mantenerse fuera del alcance del pesado bastón que porta el objetivo. Saltan y acometen como en una enfermiza danza, mas los golpes del bastón hacen mella en mi colega y poco a poco cede terreno. Yo espero mi oportunidad, resoplo por los nervios y tan solo deseo poder acudir en su auxilio. Finalmente, cuando el rival esta de espaldas a mí, mi amigo me da la señal de atacarle. Se que no me ha visto, así que aprovecho la sorpresa.
Me lanzo contra él tratando de alcanzar su cuello, pero fallo. El responde queriendo aplastarme la cabeza, y ruedo hacia un lado, eludiendo el golpe. Debo pensar rápido y neutralizarle lo antes posible, o en su defecto entretenerle lo suficiente como para que mi capitán recupere el aliento. Los envites no tienen fin y los esquivo a duras penas. Cuando uno de ellos me da por poco en un costado decido que es el momento de contraatacar. Salto sobre mi enemigo y apreso su brazo, que suelta el bastón acompañado del satisfactorio chasquido de un hueso roto. Derribado, con todo mi peso sobre él, nuestra víctima no puede más que ahogar un alarido mientras hundo mis dientes en su garganta. Su sangre oscurece el pelaje en torno a mi boca y su cuerpo se convulsiona una única vez antes de apagarse por completo. Me giro a mi compañero buscando su aprobacion.
Frost sonrie y mete la mano en el bolsillo. Saca una galletita y me la da para quitarme el mal sabor.
  • La Frase de Hoy: Caesar not supra grammaticos (El Cesar no esta por encima de la gramatica), Immanuel Kant al respecto de Segismundo de Luxemburgo.
  • Para el que no lo Sepa: In itinere es el termino latino que significa "en el camino" que casi exclusivamente se utiliza en derecho apra referirse a los accidentes ocurridos al ir o al volver del trabajo, considerandose accidente laboral. El relato ha sido escrito a vuelapluma en el bus lightyear.

Mind Blow (I)




Si miras los puntos rosas veras un punto rosa desapareciendo recorriendo el circulo
Si miras la cruz central veras un punto verde recorriendo el circulo
Si sigues mirando la cruz central veras desaparecer uno a uno los puntos rosas hasta que solo queda el punto verde recorriendo el circulo.
  • La Frase de Hoy: Visión es el arte de ver las cosas invisibles.Jonathan Swift
  • Para el que no lo Sepa: Existe otra version de esta ilusion en la que los puntos son azules y el resultante es amarillo en lugar de verde.

Vaya numeritos



Cualquier hispanohablante esta familiarizado, por supuesto, con como se forman los numeros en español. Uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho, nueve y diez son terminos individuales, asi como la construccion numero+ce desde once hasta quince y diez+numero de dieciseis (diez y seis) en adelante.
Las decenas tampoco tienen ningun misterio añadiendo te o ta a la raiz de cada una.
Pero en otros leguajes las cosas no son tan faciles.

El pueblo Oksapmin de Nueva Guinea usa un sistema de numeracion de base 27, siendo cada numero la palabra utilizada para nombras una de las 27 partes del cuerpo desde el pulgar de una mano hasta el meñique de la otra pasando por la cabeza. Así el 1 es Tip-na (pulgar), 6 es dopa (muñeca), 12 es nata (oreja) y 16 es [tan]-nata (oreja [del otro lado]) y así hasta el 27 o [tan]-h^th^ta (meñique [del otro lado]). Originalmente al terminar el ciclo de 27 numeros, el contante decia FU comenzaba de nuevo, pero con la llegada de los misioneros a Papua se empezó a dar sentido a FU como 20 y a partir de ahi evolucionó su significado.

Los Tzotzil, un pueblo de ascendencia maya que habitaba en la zona de la actual Chiapas, en mexico, tenian un sistema de base 20 o vigesimal que empleaba los dedos (y sus nombres) como numeros. Asi, del 1 al 10 eran claramente los dedos de las manos (de hun a lahuneb), añadian los de los pies haciendo 20 (htob). La palabra para 21 es ni mas ni menos que hun schavinik (es decir, el primer dedo del siguiente hombre=vinik). Asi tenemos que para 40 es cax vinik (dos hombres) y para setenta lahuneb chanvinik (decimo dedo del cuarto hombre).

Pero no va a ser indigena todo lo rebuscado. Nuestros vecinos franceses se las traen a la hora de numerar utilizando sistema decimal hasta el 70 (soixante-dix [60+10]), momento en que hacen una cabriola y pasan a un sistema pseudo vigesimal, siendo  80 quatre-vingts (4x20) y 90 quatre-vingts-dix ([4x20]+10).
Asi como los daneses que hacen que te confies hasta el 50, cuando empiezan a meter fracciones. 50 es halvtreds, una contraccion de halv tred sinds tyve ("medio para tres veces 20" o [2½x20]). El 70 es 3½x20 y  90 es 4½x20.
Aunque por lo menos no son tan rebuscados como los galeses, cuyo sistema tradicional es base 20 pero usan el 15 como numero pivotal. Así a partir de 15 (pymtheg) añades numeros a él hasta 20, lo que hace que 16 sea un ar pymtheg (1 sobre 15) y 36 un ar bymtheg ar hugain (1 sobre 15 sobre 20).

Hay mas, muchos mas, que lamentablemente se van perdiendo al adoptarse lenguajes extranjeros, pero con esto empezamos a rascar la superficie.
  • La Frase de Hoy: Y San Atila alzó la granada de mano diciendo: "Oh Señor, bendice esta granada, que en tu gloria volará a tus enemigos en pequeños trozos, en tu misericordia" y el Señor sonrió, y el pueblo celebró en un festín de corderos y perezosos y carpas y anchoas y orangutanes y cereales de desayuno y murciélagos de la fruta y...
    - Sáltate esa parte hermano.
    El Señor habló diciendo: primero sacaréis el santo sello, luego contaréis hasta tres, ni más ni menos. Tres es el número al que habréis de llegar y el número del conteo deberá ser tres. No contaréis hasta cuatro, ni tampoco hasta dos, salvo que preceda al tres. El cinco está descartado. Una vez que el tres sea alcanzado lanzaréis la Santa Granada de Mano de Antioquía hacia vuestro enemigo, quien al no ser agradable a mis ojos, se desintegrará.
  • Para el que no lo Sepa: Hasta tiempos recientes, el mundo árabe empleaba los sistemas de numeracion babilónico (para las materias cientificas) y griego (para el comercio) en lugar de la numeracion arabiga.

Que te como el mongongo


Como en todo, en la gastronomía, para gustos los colores. De hecho en la gastronomía mas que en cualquier otro sitio. Como decía Larry Niven por boca de su personaje Louis Wu: "el queso apreciado por un hombre es leche podrida para otro".
Así hay muchos platos de muchas culturas conocidos como "de gusto adquirido".
Entre insectos y larvas, como el Suri o gusano del palmito, plato suculento (dicen) de la cocina peruana y el caviar y otras huevas de pescado, en la gastronomía patria destaca el mondongo. Un plato basado en tripas de diversos animales y que según la zona y la forma de preparación adopta el nombre de guatita, tripa, mishque, pancita, menudillos o callos. Se cree que la palabra mondongo (con la que también se puede hacer referencia al órgano reproductor masculino, como con tantas otras) es una derivación de mondejo, un tipo de chorizo, que a su vez viene de bandullo, que es como se conoce a la tripa.
Por su parte callo es la palabra gallega para referirse al cuajo, sustancia usada para cuajar la leche y convertirla en queso que se obtiene del estomago de los rumiantes.
  • La Frase de Hoy: El postre tiene que ser espectacular, porque llega cuando el gourmet ya no tiene hambre. Alexandre Grimod de la Reyniere, víctima de un foie-gras.
  • Para el que no lo Sepa: No, no es una errata. El mongongo es un árbol africano que da un tipo de nuez que supone básicamente el pilar de la dieta bosquimana en el norte de Botswana y Namibia, al sur de África. Su popularidad estriba, aparte de su sabor, en su capacidad de almacenaje y su durabilidad en el tiempo. La forma tradicional de preparación del Mongongo comienza cociendo las frutas al vapor para ablandar su cascara. Una vez peladas, se hierven en agua hasta que la carne se separa de las semillas, del tamaño e una nuez. La carne se come y las semillas se reservan para asarlas, evitando el contacto directo con el fuego enterrándolas en arena. Las nueces asadas se pueden consumir directamente o molerlas para sazonar otros platos. Alternativamente, los mongongos se pueden recuperar de los excrementos de los elefantes ya que la piel protege a la fruta durante el proceso digestivo y el elefante hace el trabajo de recolectarlos.

Persecucion

 Gerardo Vega bajó el pasaporte para comparar la foto con el rostro que tenía delante. En sus 20 años de guarda fronterizo, pocas veces había tenido frente a él una mujer de su belleza.
- Morla Testudo.- constató leyendo el documento- ¿Qué le trae a Santa Clara? ¿negocios o placer?
- Puede que ambos.- respondió con una dulce sonrisa- nunca hay que descartar la posibilidad de divertirse trabajando.
Gerardo seguía estudiando la documentación, estirando el tiempo disponible para disfrutar de la vista.
La mujer esperaba frente a él, relajada. Los brazos cruzados bajo el busto no daban la sensación de ser una pose defensiva, sino más bien una muestra de paciencia genuina, esperando que el trámite durara lo menos posible. Pero no rehuía los ojos del agente. Durante todo el tiempo, Morla sostuvo la mirada color café del hombre, con sus ojos azul hielo tras las gafas sin montura. Sin hostilidad, se diría que con interés. Los ojos de él bajaron para evaluar su cuerpo, esbelto y apetecible bajo el uniforme corporativo de blusa, chaqueta y falda de tubo. Los de ella se movieron fugazmente sobre su interlocutor. Había un extraño paralelismo entre ambos. Ella era alta, más incluso contando los tacones de stiletto que la dotaban de 15cm adicionales; él apenas llegaría al metro sesenta. Así como él era moreno, gracias a años en aquel cálido lugar, ella mostraba una palidez casi cristalina. Donde ella era delicada y frágil, el era musculoso y rudo, mas en porte, que no en modos.
- ¿Y cuánto tiempo piensa permanecer entre nosotros, señorita Testudo?- preguntó Vega volviendo la mirada a aquellos ojos brillantes.
- Aún no lo he decidido.- contesto ella llevando una mano al pequeño colgante de carey con forma de tortuga que colgaba de una cadenita en su cuello.- Santa Clara es conocida por muchas cosas. Quiero que me dé tiempo a todo.

Añadió las últimas palabras mientras jugueteaba con el colgante, lo que atrajo la atención del guarda a su blusa, abierta hasta el tercer botón, que invitaba a un fugaz vistazo del sostén, también blanco.

Ahí cayo Gerardo en el marcado contraste que ella misma albergaba. Blusa blanca, chaqueta negra. Medias blancas, falda negra. Pamela blanca, pelo negro. Piel blanca… labios rojos. Rojos como brasas. Como tierra ardiente del desierto que clama por agua.

- ¿Tiene algo que declarar?- masculló finalmente el hombre consiguiendo apartar los ojos de sus labios ardientes y centrándolos en aquellos ojos refrescantes.

- Nada en absoluto.- repuso ella mientras él revisaba la pequeña bolsa de viaje que portaba. Discreta, profesionalmente, Gerardo inspeccionaba el contenido del bolso, atento a posibles bolsillos interiores o dobles fondos. Una media sonrisa salto fugazmente a sus labios cuando, entre papeles, artículos de higiene y algo de dinero, reconoció el objeto con forma de pepino que había surgido en su mano desde dentro del bolso. Sutilmente lo oculto de la vista y se permitió una mirada de connivencia a la mujer. Una vez terminado el registro, devolvió el contenido a la bolsa en el orden en que lo había sacado, no sin antes abrir el aparato para revisar el compartimiento de las pilas. Por un momento hubiera deseado tener algún motivo para llevársela y cachearla a conciencia, pero era un profesional y jamás se había aprovechado de su cargo.
- ¿Todo en orden, pues?- inquirió la mujer con tono de complicidad, devolviendo la sonrisa al guardia. Asintió, sello el pasaporte y el eco de sus pasos, alejándose en dirección a la cinta de equipajes, destaco sobre el bullicio de la terminal. Se permitió un minuto de ensoñación admirando las caderas de ella al agacharse a por una pequeña maleta con ruedas. Luego negó con la cabeza ante la ocasión perdida.
- ¡Siguiente!- gruño con su voz reglamentaria.
No había llegado al mostrador la siguiente persona de la fila cuando el alboroto hizo a todos volver la cabeza.
- ¡Alto!¡Deténgase!- llegaba desde el fondo de la terminal.
Varias personas salieron despedidas cuando un tipo desharrapado y descalzo, con un zapato en la mano, embistió contra los viajeros para cruzar el control. Gerardo calculó el momento y saltó por encima del mostrador para placar a individuo, haciéndole rodar por el suelo.
Le esposaron y le condujeron a la sala aislada donde realizaban los interrogatorios al encontrar contrabando en el equipaje de algún viajero. La sala estaba prácticamente vacía. Tan solo una mesa sencilla y un taburete atornillado al suelo. Pasado un rato apareció Gerardo, a quien había tocado en suertes averiguar las intenciones del hombre, portando una billetera y un paquete envuelto en papel marrón.
- Bueno, ya estamos todos más tranquilos.- dijo secamente.
- La mujer. ¿Dónde está?- le interrumpió el extraño, a quien habían quitado las esposas, ya que no suponía una amenaza.- Es peligrosa.
- ¿Qué mujer?- interrogo Vega, suspicaz- Explíquese señor...
- Yolcos, me llamo Jason Yolcos,- Gerardo abrió la cartera y verifico los datos en el carnet y el pasaporte.- y vengo desde Paris siguiendo a una mujer muy peligrosa.
- ¿Quien es ella?¿Como se llama?
- No lo sé.- gruño Jason impaciente.- Pero si no la detenemos morirá mucha gente.
- Señor Yolcos, no sé cómo de peligrosa es esa mujer, pero haría mejor explicándome porque trato de atravesar la frontera con esto.- Mientras hablaba abrió el paquete cuidadosamente mostrando un reluciente revolver de pequeño calibre.
- Eso no es mío, es de ella. Es la única pista que tengo.- cada vez hablaba en un tono más alto mezclando suplica y amenaza.
- Y ella se lo dio para que pudiera seguirla hasta aquí.- Gerardo hablaba pausadamente, como dándole la razón, para que viera el absurdo de sus palabras.
- No.- se explico Jason.- No me la dio, yo se la quite.
- De modo que admite haber tratado de entrar al país con un arma robada.- Vega alzo una ceja.- Empiece por el principio, hágame el favor. Esa mujer, descríbala.
- A ver... Morena, ojos claros, azules, verdes, no lo sé. Alta, diría metro ochenta con una antigua cicatriz en la clavícula izquierda. Como un corte o algo.- El guarda tomaba notas, pues aunque no estaba para nada convencido de lo que el hombre contaba, no iba ser por su culpa si una terrorista actuaba impune en el país.
- Bien, señor Yolcos, luego llamaremos al dibujante para hacer un retrato robot. Continúe.- ordeno con amabilidad.
- Vera, soy periodista, en mi cartera esta mi acreditación. Anteayer estaba en mi casa cuando una de mis fuentes me alerto sobre un cargamento de droga que llegaba esa noche. Avise al periódico y me prepare para acudir.
- ¿Por qué no llamo a la policía?- le interrumpió Vega, interesado.
- No creo que hubiera servido de nada.- replico el detenido, con aire de derrota.- Cuando llegue vi como ella los mataba a todos y huía.
- ¿A todos?¿Cuántos eran "todos"?- interrumpió nuevamente.
- No lo sé. Diez, tal vez doce. Estoy seguro de que vi al menos seis cuerpos. Mas los choferes, andaría por ahí la cifra.
- Y fue entonces cuando llamo a la policía, ¿no?
- ¿Bromea? ¿Cómo iba a explicárselo a esas alturas? No me habrían creído.
- Bueno, me lo está explicando a mí, y ciertamente tampoco le creo. Entonces la siguió a ella. ¿No es así?.
Yolcos dudo un momento, diciéndose mentalmente lo que iba a decir para ver si sonaba a locura. Definitivamente, se parecía bastante.
- Sí, la seguí hasta un hotel.- Jason trago saliva.- la vi entrar y, cuando iba a entrar por la puerta, me sorprendió por detrás. Me encañono, con ese mismo revólver y me dirigió a un callejón.
- ¿Usted se resistió?
- Claro que lo hice.- protesto- Aproveche un descuido y le quite el arma. Aunque escapo.
Gerardo casi no podía disimular su incredulidad. Enarco otra vez la ceja. Se rasco el carrillo con la tapa del bolígrafo y empezó a examinar lo que acababa de escribir, como quien acostumbrado a Goyas y Botticellis, se enfrenta a un Tapies.
- ¿Me está diciendo que usted- señalo al detenido, recordando lo fácil que fue tirarle al suelo y arrastrarlo al cuarto de interrogatorios, como si fuera un saco de patatas.- le arrebato el arma a una mujer que, según usted mismo ha dicho, mató sola a diez o doce presuntos narcotraficantes? Por favor, señor Yolcos, hay un límite de cosas increíbles que quiero escuchar en mi trabajo. Su relato ya ha superado la ración de hoy.- Vega se levanto, envolvió el revólver y se dirigió a la puerta.- Piense bien su historia, piénsela muy bien y búsquese un abogado. Porque lo tiene crudo. Buenos días.-
Salió de la sala y llevo a procesar el arma. Cumpliendo su palabra, mando al dibujante para el retrato robot y llamo a París. Por grotesca que fuera, la historia de Jason parecía tener posos de realidad. Efectivamente <> tenía a un periodista llamado Jason Yolcos en plantilla y le confirmaron, a través de la descripción que dio por teléfono, que la acreditación de la cartera era autentica. Al menos era quien dijo ser. También la gendarmería dio fé del fallido encuentro entre narcos y de su funesto resultado. Dictaminaron juego sucio y, ya que encontraron en la escena tanto el dinero como la mercancía, dieron gustosamente el caso por cerrado. No era la primera vez que un intercambio salía mal.
Las pesquisas convencieron al viejo sabueso de darle otra oportunidad al detenido. Sonó el teléfono.
- Gerardo, soy Marcos.- sonó lánguidamente al otro lado del auricular.
- Hola Marcos. ¿Qué tienes?- saludo Vega, extrañado de que el laboratorio hubiera tardado tan poco en analizar el arma. Miro el reloj. Dos horas, todo un record.
- Si te digo la verdad, nada en absoluto.
- ¿Y eso?- inquirió con su característico alzamiento de ceja.
- El arma está limpia. ¿Qué digo limpia? Esta impoluta, sin usar. Completamente nueva.
- ¿Quieres decir que no se ha disparado?
- Nunca, de hecho esta descargada. Tiene el número de serie entero y las huellas de tu hombre, pero nada más. El ánima está intacta. Nueva, ya te digo.
- ¿Solo las huellas del detenido?- se aseguro el guarda.
- Dactilares, si. También tiene una pequeña marca en la culata, pero no es del fabricante. Parece hecha de encargo.
- ¿Cómo es?
- Es como un sol con cinco rayos y un hexágono en el centro. Te lo mando por fax. Es lo único que he podido sacar, espero que te sirva.
- Gracias, marcos. Te debo una. ¿Sigue en pie lo del jueves?
- Claro.
- Nos vemos allí entonces. Ciao.
Colgó el auricular y espero a que llegara el fax. Con esta nueva información y un café de máquina, el implacable sabueso se dispuso para el segundo round. Independientemente de que pudieran presentar cargos o no, el misterio era tan profundo que quería solucionarlo de una vez para librarse de aquel molesto picor en el cerebro, como cuando dejas una canción a medias.
El dibujante había terminado cinco minutos antes de que llegara y le esperaba junto a la puerta del calabozo. Le entrego el retrato y Vega tuvo que admitir que se trataba de ella. No recordaba haber visto ninguna cicatriz cuando la conoció, pero el colgante con forma de tortuga era revelador. ¿Qué probabilidades hay de que dos mujeres tan parecidas llevaran el mismo colgante? Hasta el peinado era idéntico. Sin lugar a dudas Jason había visto a la señorita Testudo, pero cuándo y cómo aun estaba por determinar. Con todo y con eso, no tenían ninguna otra prueba, por lo que, quisiera o no, tendría que encontrarla.
Llamo a la central.
- Hola, soy Gerardo Vega, del aeropuerto. Necesito que me localicéis a una persona.- aguardó- No, no está acusada de nada, es solo un testigo.- voces al otro lado del hilo.- De acuerdo, os lo mando por fax. Responde al nombre de Morla Testudo, empezad por el hotel. Muchas gracias.
Corto la comunicación y mando el dibujo.
Seguidamente entro en la habitación. Jason parecía haber perdido la prisa por salir de allí, pero cuando vio al guarda se levanto y fue hacia él.
- ¡Eh, eh!- clamo Gerardo extendiendo una mano hacia él y llevando la otra a su reglamentaria.- Quieto ahí. Te recuerdo que aun estas detenido. Si intentas algo te dejo seco.- Jason retrocedió lentamente, alzando las manos para tranquilizar a su carcelero.
- Vale, tranquilo. Lo siento.- se disculpo Yolcos, reculando mansamente y sentándose.- no tenía intención de escapar.
- Sí, sí, pies ligeros ¿Por qué querrías estar en otro sitio?- respondió Vega enojado.- ¿Quieres que te las vuelva a poner?- agitó las esposas frente a él.- porque lo hare si no dejas de hacer tonterías.
Tras el estallido de ira, el periodista parecía cohibido. Ya no miraba desafiante como alguien a quien importunan por una nimiedad. De golpe fue consciente de toda la gravedad de su situación. Arrestado por tráfico de armas en un país sin acuerdo de extradición con Francia. Si le declaraban culpable no tendría otra opción más que cumplir condena allí. Y a saber cuál era la pena por esas cosas.
- ¿Por qué has seguido a esa mujer aquí?- rompió finalmente el silencio Vega al tiempo que encendía un cigarrillo, antes de ofrecer uno al detenido, que negó con la cabeza.
- Me robó.- dijo Jason con un hilo de voz.- Se llevo mi agenda.
- ¿Tan valiosa es que arriesgas la vida por ella?
- Mucho. Contiene datos de todos mis contactos, todas mis fuentes. Un periodista es tan bueno como lo sean sus fuentes. Y las mías son de lo mejor.-
Se detuvo. En ese instante se percato de que reconocer trato con ladrones y contrabandistas no ayudaría a su imagen allí dentro. Pero Vega era perro viejo y comprendió sin explicaciones.
- Así que a lo mejor todo fue un montaje para hacerse con esos datos. ¿Por qué no lo dijo antes, hombre? ¿Por qué ese afán de no recurrir a las autoridades? De haber sido así, nuestra historia habría comenzado con un "Señor agente, aquella mujer de allí me ha robado la agenda" y habríamos aclarado todo el embrollo.
Jason dudo, trago saliva y bajando la vista dijo
- Por vergüenza. No fue cuando le quité la pistola cuando me robó, sino después.
Gerardo le hizo gesto de que continuara mientras daba una profunda calada al cigarrillo.
- Cuando se me escapó en el hotel, no me despistó del todo. La seguí hasta el aeropuerto. Y vi como se dirigía a las consignas. Fue a una de aquellas grandes, espaciosas.- hizo gestos describiendo las dimensiones, pero más bien parecía que definía a un puerta de discoteca.- si hubiera sabido lo que pretendía no me hubiera pillado desprevenido, pero ya dicen que la curiosidad mato al gato. ¿aquí también usan ese dicho?- interpelo a Vega.
- Continúe, no se distraiga.
- Si, lo siento. Bueno, el caso es que llegue a la taquilla en la que ella estuvo trasteando y, cuando se alejo, trate de abrirla.- por la expresión de sus ojos, Gerardo supo lo que venía a continuación.
- Pero ella no estaba lejos.
- No. Me agarro por detrás, del cuello. Me quito la agenda y un zapato, me metió el calcetín en la boca y me encerró allí dentro. Para cuando salí, ya estaba tomando el vuelo hacia aquí. Trate de alcanzarla pero, ¿sabe usted lo difícil que es correr con un solo zapato?
- Podía habérselo quitado y correr descalzo.- aconsejo Gerardo.
- Eso hice, pero lo que necesitaba entonces era tiempo y no lo tenía. Cogí el siguiente vuelo, solo unos minutos después, y el resto ya lo conoce.
Sonaron unos golpes en la puerta y la cabeza de otro agente apareció por un lado.
- Vega.- llamo el agente.- de la central. La han encontrado.
Ambos hombres se levantaron a la vez, pero el policía se impuso con una mirada llena de significado.
- Hablare con ella, a ver qué tiene que decir. Por el momento se quedará aquí hasta que se aclaren las cosas. No está acusado porque hay duda razonable, pero teniéndolo aquí evitaremos que se meta en líos.
Salió de la habitación sin atender a las protestas del periodista.
- La tenemos, se ha subido a un taxi. ¿La arrestamos?- escupió la radio cuando Vega contactó con los agentes encargados de la vigilancia.
- No, todavía no tenemos nada. Seguidla a ver a donde va. Luego me pasare por el hotel a interrogarla.
- Vaya, vaya.- exclamo el aparato.- No te vas a creer donde acaba de bajarse. Mejor que veas esto.
La mujer se apeó del taxi casi en el centro mismo de la ciudad.
Vestía un ligero vestido rojo, hasta medio muslo, adecuado a las temperaturas tropicales del país, y sobre los hombros un fino chal, también carmesí, protegía su nívea piel del sol. Una pamela burdeos, decorada con plumas, completaba el conjunto. Bajo el vestido se adivinaba un rígido corsé oscuro, que realzaba los ya de por si llamativos encantos de la muchacha.
Miro a la imponente mansión desde detrás de la verja y observo durante unos segundos a los dos guardias armados que custodiaban la puerta.
Seguidamente se encamino a uno de los numerosos teléfonos públicos que poblaban la zona. Las uñas pintadas de rojo metieron una moneda y pulsaron una serie de números. cuando contesto una voz pidió hablar con Sable, marco otra serie de cifras y colgó. Finalmente, entro en la casa.
- ¿Esta dentro?- pregunto Gerardo a la patrulla cuando llegó.
- Desde hace como cinco minutos. Hizo una llamada y se metió dentro.- replico uno de los policías.
- Vale, gracias. Desde aquí ya me puedo encargar yo. No quiero haceros perder más tiempo.
El otro policía intervino.
- No, no es molestia. De hecho creo que nos interesa quedarnos por aquí. Estarás de acuerdo en que es mucha coincidencia que tu chica misteriosa vaya a casa de Héctor Marques el mismo día de su llegada. ¿Sabes cuánto tiempo llevamos detrás de él?
- Supongo que el mismo que yo.- replico Gerardo.- Desde el principio. Desde sus tiempos de contrabandista de café, con su mula y sus sacos. Desde que decidió instalarse aquí a base de traer tabaco, alcohol y mujeres. Y desde que siembra los barrios de muerte rápida cuando se pelea con los otros, como perros por un hueso. O lenta, cuando envenena a jóvenes y mayores con su mercancía.- Vega se había exaltado cada vez más, pero no quiso llamar la atención, así que volvió a su coche y se propuso colaborar con sus compañeros, oteando la casa con unos prismáticos.

- Todo sea por pillar a ese cerdo.- se dijo.
El interior estaba exquisitamente decorado. Cuadros y tapices vestían las paredes y caras alfombras cubrían el suelo. Del techo colgaban delicadas arañas de cristal que brillaban en mil colores con el sol que entraba por los amplios ventanales. Morla inspeccionaba la casa, admirando cada obra de arte durante el recorrido de dos plantas hasta la sala de espera. Un guardaespaldas la acompañaba, sin quitarle ojo. En la entrada había preguntado por el señor Marques y entregado una tarjeta con un sol de cinco rayos dibujado, con un hexágono dentro. Enseguida la hicieron pasar. Al llegar a la sala, otro escolta se empleo a fondo, cacheándola. Pero se entretuvo demasiado en las piernas, y el vibrador del bolso le distrajo lo suficiente. Con risitas socarronas la acompañaron al interior.
Vega vio a través de la cristalera como la roja figura entraba en la estancia. El ala del sombrero le cubría hasta el puente de la nariz, por lo que no se distinguía bien la cara, pero pudo reconocer en ella la postura segura y casual de esa mañana. Al otro lado de la mesa, Héctor se levanto para saludarla. Alto, corpulento y peludo, no era difícil de reconocer. Abrió los brazos para atraerla hacia sí y darle sendos besos en las mejillas, mas ella extendió la mano para que se la estrechara y mantener las distancias. Al tiempo que el narcotraficante hablaba y se sentaba en la mesa, ella permanecía de pie, inmóvil, con los ojos en la penumbra. En un momento dado saco los brazos de debajo del chal y abrió su bolso.
- ¡Sera zorra!- exclamo Vega cuando ella saco el dildo, lo desenroscó y de su interior extrajo un frasquito con lo que parecía un liquido de algún tipo.
Morla tenía la mercancía en la mano.
- Morrigan. Neurotoxina experimental. Letalidad del 100%. Velocidad de propagación en condiciones optimas de una hectárea por hora.- dijo alzando el frasco- Una gota acabaría con este barrio en menos de un minuto. Enséñame lo tuyo.
Mantuvo el frasco en alto mientras Héctor tecleaba algo en el ordenador portátil. Luego lo giro hacia ella con la orden de transferencia en pantalla.
- 20 millones por adelantado, los otros 100 a la entrega. 200 litros la semana que viene, como acordamos.
- Excelente.- concedió ella, satisfecha.- es un placer hacer negocios con usted.
Le entrego la muestra a uno de los guardaespaldas y dio un paso para ofrecerle de nuevo la mano su anfitrión. Cuando la retiró, él se la miro extrañado y, abriendola, vio una pequeña figurita de carey con forma de tortuga. Antes de que pudiera decir nada, la mujer habia lanzado un candelabro contra el ventanal y se pegaba a él atrayendo hacia sí a un escolta tirando de su corbata. Vega se quedo sin aire debido a la onda expansiva. Había salido del coche para acercarse a la casa y ésta salto en pedazos. Oyó el cristal romperse y miro hacia arriba el tiempo justo para ver a la mujer de rojo, volando rodeada de cristales, agarrada a un hombre trajeado. A cámara lenta, giro sobre sí misma y se encogió, poniendo al hombre bajo ella. Al aterrizar se estiro violentamente, rodando sobre sus manos y echando a correr en cuanto sus zapatos de rubí tocaron el suelo. Tras de sí, el escolta, con la espalda destrozada por el impacto y el cuerpo cubierto de quemaduras, luchaba por respirar con dos agujeros gemelos en el pecho, donde sendos tacones se habían hundido. Gerardo sacudió la cabeza, aun desorientado por la explosión. Miro a la casa y, viéndola desperdigada por todo el vecindario, decidió perseguir a la chica.
El esfuerzo le dolía, aun no había recuperado el resuello y ya estaba corriendo a la máxima velocidad que le permitían sus piernas. Ella volaba sobre los tacones, dejando minúsculas huellas carmesí allí donde pisaba. Parecía una patinadora sobre hielo, realizando filigranas entre los alarmados transeúntes. Vega trataba de gritar que parara, identificarse como policía o incluso usar el walkie, pero sabía que si la perdía, seria para siempre. Le faltaba el aire.
Finalmente llegaron a la costa. Enormes acantilados vigilaban el lecho de rocas desde las alturas. Las dos figuras, perseguidor y perseguida, se recortaban sobre la roca viva en su ascenso sin sentido.
En alguna ocasión el policía se pregunto hacia donde estaba huyendo, pero, sabiendo que era una mujer de recursos, no aflojo el paso.
La tierra se acabo y la mujer frenó en seco viendo como un puñado de gravilla caía al mar, siendo engullido por el rompiente que fue a su encuentro. Se giro, para encarar a su perseguidor.
- Se acabo.- dijo resollando, el veterano policía, que no corría así desde la academia.- Estas acorralada.
- No crea, agente, dónde menos se espera, salta la liebre.- replico ella con el pelo revuelto alrededor de la cara, el sombrero dejado atrás en la explosión.
- Entrégate y tendrás una oportunidad.- insistió el policía, encañonándola desde una distancia prudente.- Si tratas de huir, tendré que dispararte.
- Haga lo que tenga que hacer. De todas formas la liebre nunca atrapa a la tortuga.
Con una grácil pirueta, salto por el acantilado. Gerardo cumplió su palabra y disparo. La bala impacto en la espalda de la mujer y el cuerpo cayo al agua. El policía, pesaroso, se asomo buscando un rastro sabiendo que no encontraría nada, al tiempo que usaba el walkie para informar de la situación. Tendría que soltar al periodista.

Emergió a 50 metros del acantilado y llenó sus pulmones con el aire enlatado y con olor a aceite de motor del interior del submarino. Subió por la escalerilla y el hombre manco le acerco una toalla.
- ¿Lo tienes?- inquirió el desconocido.
- Por supuesto.- aseguro ella entregando un pequeño aparato a cambio de la toalla.- se lo quité al guardaespaldas antes de irme.
- Buen trabajo.- felicitó desde detrás de las sempiternas gafas de sol.- confío en que no haya habido problemas.
- Ninguno en absoluto.
- ¿Y Marques?
- Me he encargado de él.- dijo risueña mientras se secaba el pelo.- por lo menos ha pagado por los 200 litros de detergente.
El hombre asintió, guardó el aparatito en el bolsillo de su gabardina y alargo el brazo hacia ella. Enterró la mano en el vestido y la saco poco después sosteniendo una bala completamente aplastada.
- Veo que el blindaje funciona.- sentencio el hombre antes de dejarla caer al suelo- Vístete, tienes trabajo. ¿Conoces Shanghái?
  • La Frase de Hoy: Fugit impius nemine persequente (El culpable siempre huye aunque nadie le persiga). Proverbios 28,1.
  • Para el que no lo Sepa: El cuento es una alegoria de la fabula de la liebre y la tortuga (lapin es liebre en frances, Morla es la vieja tortuga de la Historia Interminable de Ende y el Testudo era la formacion romana llamada tambien tortuga). El periodista esta basado en el Jasón de los Argonautas, ya que profetizaron su aparicion con una sola sandalia a su tío e ilegitimo rey de Yolcos, Pelias. Y si, ella tiene reminiscencias a Carmen Sandiego... con un vestido de Valentino.

Empieza la fiesta



El mayordomo de la puerta se quedó mirando absorto la ristra de condecoraciones en la pechera del nuevo invitado. La música clásica llenaba la estancia donde una pequeña multitud de personas se exhibían con sus mejores galas. Un ligero carraspeo sacó al joven criado de sus ensoñaciones en las que imaginaba toda la acción que su trabajo no le permitía. El invitado le tendía un sobre con letras doradas en el que se leía:
El Sr. Salim Saleh tiene el honor de invitar al Coronel Erik Krupp a la fiesta que tiene a bien dar en su mansión de Kampala con motivo de la puesta de largo de su querida hija, el próximo 6 de abril de 1994.
Recogiendo la invitación, el recepcionista echó una ultima ojeada al hombre que tenia delante antes de dejarle pasar. El invitado vestía un uniforme de gala, una boina negra con una estrella roja de fieltro de cinco puntas bordada y una casaca verde oliva con charreteras, plagada de condecoraciones en su pechera izquierda. Las pequeñas chapas rectangulares refulgían a la luz de la inmensa araña del recibidor combinando su brillo metalizado con el colorido de la tela que codificaba cada misión. Cada una de aquellas insignias le había costado la vida a muchos hombres y la mente del muchacho transformaba las enseñas en lugares exóticos y aventuras interminables. Poco podía saber él que aquellas chapas no eran para el invitado más que malos recuerdos o simples trabajos en el mejor de los casos. No obstante un mercenario no puede ser condecorado oficialmente por ningún gobierno que le contrate, por lo que en realidad se trataban de enseñas hechas por el propio soldado de acuerdo con lo que se pudiera aplicar en su caso concreto. Rescatar a 200 niños secuestrados en un colegio por terroristas, medalla al valor. Socorrer a un destacamento de marines estadounidenses, mención de honor. Ser herido en combate, corazón púrpura. Ningún corazón púrpura destacaba entre las condecoraciones, en su opinión ser herido por el enemigo no tenía nada de honroso ni demostraba especial habilidad militar, así que la consideraba una distinción inútil. Una vez el militar transpuso la puerta, el chico volvió a la realidad de comprobar la invitación del resto de los pomposos invitados que su jefe había reunido allí.

Tras la recepción el hombre se encontró con la segunda de las barreras. Una barrera humana formada por dos hombretones trajeados que le interrumpieron el paso y amablemente le instaron a desprenderse de su sable de gala, aduciendo que nadie debía entrar armado a la fiesta, excluyéndose a ellos mismos, por supuesto. Lentamente, con parsimonia y sin la menor intención de dar una impresión equivocada, se llevó las manos al cinto y desabrochó el tahali del sable, entregándolo posteriormente manteniendo la vista al frente para que su campo de visión cubriera a los guardaespaldas. Aún en el último instante podría haberlo desenvainado y degollado a los vigilantes si hubiera sido necesario. No obstante, no era el momento. No hubo amenaza alguna. Una vez más solo cumplían con su trabajo.

La vetusta mansión colonial bullía de vida en su interior. La orquesta se afanaba en interpretar obras reconocibles a pesar de la poca cultura musical de los invitados. Uno de los numerosos criados que poblaban el salón se acercó discretamente al Coronel y le indicó que le siguiera. El anfitrión le esperaba en el piso de arriba. Mientras subía las escaleras se llevó la mano a la garganta, como para aclarársela. Carraspeó y susurró que estaba subiendo. Una voz en su oído izquierdo contestó a su mensaje.

El sonido de la música se fue atenuando según dejaban atrás el salón de baile. El bullicio de la fiesta, las voces, el tintineo de las copas al dedicar un brindis y las risas llegaban cada vez mas bajas. El Coronel y su guía cruzaron hasta un total de tres puertas vigiladas, giraron un pasillo a la derecha y fue entonces cuando Erik se dio cuenta de la magnificencia de la mansión. Durante todo el trayecto fue informando a su invisible compañero del itinerario que seguía, a lo que él, diligentemente, confirmaba cada dato con un susurro al oído. Finalmente llegaron a su destino. Tras llamar con los nudillos en la recia puerta de caoba, el criado se retiró no sin antes hacer un signo inequívoco al militar de que pasara.

Casi toda la luz de la habitación se concentraba sobre el escritorio donde varios hombres señalaban y hacían recorridos con el dedo sobre un mapa. Cuando la puerta se abrió, la mayoría de ellos miraron recelosos en dirección al extraño de ojos grises que acababa de entrar. Uno de ellos, que había estado sentado tras el escritorio hasta entonces, se levanto y, rodeando la mesa, se dirigió al recién llegado para darle efusivamente la bienvenida. Mientras su anfitrión le abrazaba y palmeaba la espalda, Erik tuvo tiempo de calibrar la situación. Aún sin girarse podía sentir a los dos guardaespaldas situados a ambos lados de la puerta, listos para la acción. Terminado el efusivo recibimiento Salim se dirigió de vuelta a la mesa prácticamente tirando de su invitado. Allí le presentó al resto de sus acompañantes. Aparte de media docena de militares ugandeses de alto rango se encontraban con ellos dos empresarios y un extraño individuo con maletín y con aspecto de abogado. Es extraño que dondequiera que se geste algo, bueno o malo, siempre se pueda ver a uno de estos individuos pululando por allí. El señor Saleh Teniente General del ejercito nacional de Uganda y hermanastro del Presidente Yowari Museveni era un hombre de chocolate. Nadie se habría atrevido a decírselo a la cara, por supuesto, pero su tez morena y angulosa recordaba tanto al color del chocolate con leche que la asociación era inminente para cualquiera con quien hablara. Ese color delataba su ascendencia Tustsi, una de las etnias enfrentadas desde finales del siglo XIX por el control de la zona. En esta ocasión además, vestía el uniforme de gala de su país, de color chocolate blanco. Si no hubiera sido por su pose marcial, habría recordado a una deliciosa chocolatina. Aparte de eso era militar hasta en el bigote pulcramente recortado.

- Me alegra que haya podido venir, Sr. Krupp.- indicó Salim tras las presentaciones al tiempo que le alargaba una caja de habanos.- ¿Fuma?-

- No, gracias.- declinó educadamente Erik.- En realidad no me quedaré mucho. Unicamente me he acercado a decirle que no podré colaborar con Vd. en esta ocasión. Sé que tenía un gran interés en que dirigiera sus unidades, y créame, me halaga. Pero hay otros asuntos que requieren mi atención y Vd. ya sabe lo importante que es para mi cumplir con los contratos.- Tendiéndole la mano se incorporó y después de despedirse de todos y cada uno de los presentes, giro sobre sus talones y enfiló la puerta para marcharse. En la cara de Salim se veía reflejada la decepción de no poder contar con un especialista tan cualificado para su próxima operación. No obstante era algo poco importante, teniendo en cuenta la precisión con que estaba planeándolo todo.

- Una lástima.- suspiró para sí antes de volver al mapa tras unos segundos observando la puerta por la que había salido el mercenario.

Fuera empezaba a ponerse el sol. Tras recoger sus cosas Erik se dirigió a una furgoneta aparcada cerca de la casa a un lado del camino pavimentado que llevaba de la mansión a la carretera .

- ¿Qué tal he estado?- preguntó Erik al subir a la parte de atrás de la furgoneta mientras se quitaba la casaca y se desabrochaba la camisa.

- Muy convincente.- respondió un hombre castaño de mediana edad sentado frente a él que manipulaba un pequeño equipo de escucha.- Ya sabe lo importante que es para mi cumplir con los contratos.- repitió el hombre haciendo muecas intentando que la voz se pareciera a la de su compañero. Ambos se echaron a reír.

- Vamos, menos cháchara y a trabajar.- Les recriminó una voz desde la parte delantera de la furgoneta a través del pequeño ventanuco que separaba ambas secciones subrayando la frase con sendos golpes en el panel intermedio.

Una vez se hubo puesto su ropa habitual, consistente en un jersey táctico gris con trabillas rojas y unos pantalones verde oscuro embutidos en un par de botas militares, comprobó que su fiel perro dormía plácidamente. Asomando la cabeza hacia los asientos delanteros Frost se dirigió al conductor y al copiloto. El conductor era enorme y barbudo. Una masa de 170Kg. encerrada en 2,10 m. por 1,5 de ancho. Sus gigantescas manazas casi ocultaban el volante y la palanca de cambios gruñía cada vez que cambiaba de marcha. Ahora que era casi de noche, las gafas de sol que normalmente llevaba puestas habían sido retiradas sobre la frente, medio envueltas por la bandana que utilizaba. Era una costumbre extraña la de fabricarse una bandana con la bandera del país en el que estuviera actuando cada vez. A causa de esto la prenda que llevaba en esta ocasión sobre la cabeza era una sucesión de bandas amarillas, rojas y negras con el dibujo de una grulla coronada en alguna parte.

– Blizzard, algún día vas a hacer que nos maten.- le reprendió Frost en una ocasión.

- Pero capitán, - se disculpó- míralo como yo lo veo. Si nos atrapan los “buenos” lo podemos enseñar como símbolo patriótico y si nos pillan los “malos” lo usamos de trapo. De esta manera se quedan contentos y podemos seguir nosotros a lo nuestro.-

Por el contrario el copiloto era poco más que un chaval. La falta de alimentación en su Serbia natal le había supuesto ser un poco contrahecho, bastante lejos de la idea común que se tiene de un mercenario. A pesar de todo Flake, que es como le rebautizaron Frost y su equipo, suplía con astucia lo que le faltaba en fuerza. De esta manera con ayuda de Iceberg, quien ocupaba la parte de atrás, hacia las veces de trampero, lo que suponía un suministro casi inacabable de comida durante las misiones. Como ya he dicho el individuo que ocupaba la parte trasera del vehículo se llamaba Iceberg, si bien su nombre real, Ace Bërgenson, no difería mucho del otro. Ace era un especialista en electrónica. Antiguo empleado de Toiix Computers, al ser despedido encontró otra manera más lucrativa, a la par que emocionante, de ganarse la vida entrando a formar parte del grupo de Frost a las órdenes de Tnd Security.

- Date prisa.- urgió Frost a Blizzard.- o perderemos el Helicóptero.

- No te preocupes, jefe. Llegaremos enseguida.-

Realmente llegaron enseguida al aeropuerto internacional Entebbe a 40 minutos de Kampala. Llegaron exactamente con el tiempo justo de comprobar que todo el trafico aéreo había sido cortado por la milicia local.

Blizzard desmontó del vehículo y se acercó a uno de los guardias armados del UPDF. Tras unos minutos hablando en inglés, el guardia comenzó a negar con la cabeza y extendió el brazo para hacer retroceder a Blizzard. Éste giró en redondo y volvió a la furgoneta seguido del soldado que con el arma apoyada sobre el hombro hacia señales para que dieran la vuelta y se alejaran de allí. En el trayecto de vuelta a Kampala, Blizzard puso al corriente a sus compañeros.

- Parece ser que han cortado todos los vuelos hasta nuevo aviso. Se ha decretado la ley marcial.-

- Pero ¿por qué?- exclamó Frost desconcertado- mira la hora que es. ¡Tenemos que estar en Kinshasa dentro de tres días! ¿Cómo vamos a recorrer cerca de dos mil kilómetros en 3 días sin un maldito helicóptero?-

- Relájate, Frost ¿vale?- le tranquilizó Blizzard- No tenemos que estar en Costa de marfil hasta dentro de una semana. Tenemos todo ese tiempo para hacer el recorrido hasta Kinshasa y luego preparar las cosas deprisa y corriendo para ir allí. No será fácil pero creo que a una media de unos 300 kilómetros al día podemos conseguirlo.-

- Vale, vale.- Frost echó la cabeza hacia atrás y se llevó las manos a los ojos para relajarse. Mientras se masajeaba levemente los globos oculares a través de los párpados continuó interrogando a Blizzard- ¿Y todo esto a qué viene? ¿Porqué cortan todo el trafico aéreo precisamente ahora?-

- Bueno, - contestó su interlocutor- al parecer, según el guardia, han derribado un avión de un misilazo en el aeropuerto de Kigali. Aún no se ha confirmado, pero se cree que Ntaryamira y Habyarimana iban dentro. Para capturar a los asesinos se han cerrado todos los aeropuertos cercanos.-

-¿Y quien es son esos?- inquirió la juvenil voz de Flake.

- Cyprien Ntaryamira, presidente de Burundi y Juvénal Habyarimana presidente de Ruanda.- aclaró Frost destapándose los ojos e incorporándose de nuevo.- Pero esto es Uganda. Ruanda y Burundi quedan al sur pero son otros países. ¿Porqué cierran nuestro aeropuerto?-

- No lo sé, Frost. Lo único que sé es que esto se va a poner caliente.-

1994 no iba a ser un buen año para los políticos. No fueron solo Ntaryamira y Habyarimana quienes murieron ese año. También gente tan influyente como Richard Nixon o Jaqueline Kennedy, entre otros, encontrarían su destino el 23 de abril y el 20 de mayo respectivamente.

Pero a diferencia de estos, la muerte de aquellos vendría seguida de una de las mayores olas de violencia de la historia. Un genocidio cuyas bases se venían sentando desde 1962.

Normalmente no es muy seguro viajar por un país centroafricano de noche. Desde animales salvajes a personas salvajes, cualquier cosa puede atacar el vehículo en el que te traslades. La falta de iluminación en las carreteras, la falta de señalización y la prácticamente total ausencia de cobertura telefónica hacía que un mero pinchazo en un neumático pusiera en peligro la vida de los viajeros. A la luz de los faros de la furgoneta, la carretera iba tomando forma. Era una de las pocas vías que en esa zona podía llamarse carretera en el más amplio sentido de la palabra. A pesar del estado del camino, el motor rugía y se desplazaban a una velocidad casi constante de 100 Km./h. Aún siendo una noche de abril las ventanillas estaban bajadas para evitar el bochorno. Pronto, tras el aumento considerable de la temperatura, empezaría a caer la pesada lluvia de la estación húmeda de marzo a agosto. En la parte de atrás de la furgoneta dormitaban Flake, Ventisca e Iceberg, aguardando el cambio de conductor cuando Blizzard o Frost, que se sentaban delante, estuvieran demasiado cansados para continuar. El camino que habían tomado tenia como destino Masaka, una ciudad destruida en 1979 y reconstruida posteriormente, utilizada más como lugar para dormir en los desplazamientos a Tanzania que como atracción turística. Ya a escasos kilómetros de la ciudad, se veía que las cosas no iban a ser tan fáciles como en un principio se pudo pensar. Una considerable cantidad de vehículos hacia cola frente a un control de carreteras. A la entrada de la ciudad, una fuerza armada compuesta por una decena de soldados revisaba la documentación y el interior de cada coche a fin de comprobar su contenido.

- Vaya por dios.- exclamó Blizzard al verlo.- Parece que se está poniendo más serio de lo que creíamos. Deben estar buscando gente armada o sospechosa.-

- ¡Oh, oh!- dijo Frost echando una ojeada a la parte trasera de la furgoneta donde varias armas automáticas se distribuían, al alcance de los ocupantes, dispuestas para cualquier emergencia.- Da la vuelta. No podemos pasar por aquí con esto. ¿Cuál es el paso alternativo más cercano?-

- Déjame ver.- contestó el conductor sacando un mapa de la guantera donde también guardaban un par de pistolas.- Estamos en Masaka. La idea era seguir hacia el sur por Mbarara y cruzar a la República Democrática del Congo por el sur del Lago Eduardo. Una vez allí ir a Bukavu y coger la autopista de los Grandes Lagos hasta Kinshasa.- Al tiempo que hablaba iba recorriendo el mapa señalando cada punto, como las distintas paradas de un rally.

- Bien, da la vuelta y trae el mapa. Voy a buscar una ruta alternativa pero sácanos de aquí.-

- Ok, jefe.- Dicho y hecho. Con suavidad y sin llamar la atención, Blizzard dio media vuelta al vehículo y enfiló el camino por el que habían llegado de vuelta a la capital. Frost observaba minuciosamente el mapa buscando un modo de llegar a Kinshasa cuando se le ocurrió algo. Alargó la mano y giró en dial de la radio para ponerla en funcionamiento. El sonido plagado de estática inundó la cabina. Girando suavemente el dial, Frost buscó una emisora que se entendiera lo suficiente y escuchó. A través del altavoz una voz profunda y desencajada arengaba a sus oyentes hutus a abalanzarse contra sus vecinos y conocidos tutsis y degollarles.

- Buscadles, buscadles en sus casas y matadlos. Quemad sus casas y degollad a sus familias.- Predicaban las emisoras ruandesas. El gobierno hutu de Ruanda estaba distribuyendo azadas y machetes preparando la masacre de los tutsis acusándoles del magnicidio y temiendo una invasión de los tutsis exiliados años atrás a la vecina Uganda. Esa noche en Ruanda comenzaría una espiral de violencia de 100 días de duración que acabaría con la vida de, al menos, 800.000 personas.

No seria sino hasta unas semanas después que las potencias internacionales mandarían transportes para evacuar a la población extranjera. Nadie podía, en ese momento, hacerse una idea de las consecuencias de aquella catástrofe.

- ¿Qué pasa?- Preguntó Flake desvelado por los gritos de la radio.

- Los Hutus están a punto de masacrar a los Tutsis. Contestó Frost preocupado afanándose en encontrar una salida del país.

- ¿Tootsie? ¿Cómo aquella película de un actor que se vestía de mujer?

- No, Tutsi. De Batutsi, una etnia africana de gente muy alta. Lo contrario a los pigmeos.

- Bueno, Frost, ¿hacia dónde?- interrumpió Blizzard con su profunda voz de bajo.- A este paso volveremos a llegar al aeropuerto y nos volverán a echar.

- Aquí está.- proclamó triunfante.- Desvíate hasta Fort Portal y desde allí podremos cruzar la frontera por el parque natural de Kahuzi-Biega.-

- ¿Kahuzi-Biega?- replicó Iceberg, quién se había despertado con la charla.- ¿no es allí donde están los gorilas de lomo plateado?-

- Si, pero no te hagas ilusiones. No creo que vayamos a ver ninguno. Por si no te has dado cuenta tenemos prisa.-

Al llegar al siguiente desvío giraron hacia la nueva dirección. Como habían supuesto comenzó a llover, de modo que al, ya de por sí, mal estado de la carretera tuvieron que sumarle el conducir con lluvia. Al amanecer llegaron a Fort Portal, una villa de pocos cientos de habitantes situada en la ladera norte de las Montañas de Ruwenzori, cuya importancia le viene dada por ser el punto de partida para explorar el Valle Semliki con sus aguas termales y la Reserva de primates de Kibale. Una vez allí, pararon a descansar y se aprovisionaron de todo lo necesario para el viaje. Compraron comida y agua suficientes, así como prendas de abrigo y demás utensilios necesarios para el transito por la jungla. Flake, además, adquirió alambre y una cantidad respetable de cordel.

Lo más recomendable para cruzar la jungla sería esperar a la noche y pasar la frontera al abrigo de las sombras. No obstante ni Frost ni su equipo tenían tiempo suficiente para hacerlo, por lo que tras dormir unas horas y abastecerse, llenaron el depósito de combustible y, con un par de bidones más para el camino, partieron. El calor era abrumador. Dentro de la furgoneta no había posibilidad de huir de él. El sol golpeaba en la carrocería negra sumando su calor al del motor, con intención de fundir a los tripulantes. Ventisca resollaba con esfuerzo suplicando algo fresco para lamer. Frost, atendiendo a sus súplicas, se concentró y congeló un poco de agua formando un pequeño carámbano para dárselo al sediento animal.

- El mío lo quiero de fresa, por favor.- dijo Iceberg igual de acalorado y exhausto que los demás.

- No. - replicó Frost- Hacer esto me deja exhausto, por eso solo lo hago cuando es estrictamente necesario.

- A veces creo que quieres demasiado a ese perro.- fue la respuesta que obtuvo.

- Tranquilo, de un momento a otro tendrás todo el agua fresca que quieras.

Entonces, como si aquellas palabras hubieran sido una plegaria o algo por el estilo, comenzó a llover. Las gotas, al caer, chocaban contra el metal recalentado del capó de la furgoneta y toda la estructura crujía ante el repentino cambio de temperatura. Las chapas blindadas de los laterales sonaban como si estuvieran a punto de desprenderse o combarse bajo una gran presión. Y súbitamente, el sol que segundos antes les achicharraba con su candente presencia, desapareció tras un manto de nubes que desbordaba todo un torrente de agua sobre ellos. Frost miraba de vez en cuando el cuentakilómetros y marcaba con un lápiz sobre el mapa los puntos recorridos mientras Iceberg y Flake jugaban a las cartas.

- ¿Crees que la gente se enterará de esto?- preguntó súbitamente Ace.

- ¿A que te refieres? – Intervino Blizzard.

- A esto... -dudó- Anoche oímos cómo la radio lanzaba a unos contra otros en el país vecino, quiero decir, ¿Crees que iba en serio? Ya sabes, ¿no será una especie de Guerra de los Mundos?.

- No lo creo – contestó Frost- Verás, te voy a contar un cuento. En 1962 aún faltaban tres años para que Ruanda fuera independiente de los belgas. A pesar de ser una colonia, los belgas les permitieron conservar sus jerarquías y demás por lo que en ese momento tenían un rey al mando. El rey era bueno, era justo y era todas esas cosas que se suelen decir del que tiene el garrote. Pero hete aquí que el rey justo, bueno y bondadoso murió. Lo normal hubiera sido que algún otro de su propia, ¿cómo diríamos? Etnia ocupara su lugar y de ésta manera otro Tutsi subiera al poder.

- Los altos ¿verdad?- expresó Flake en ese momento, más pendiente de la historia que del juego.

- Exacto, los altos. Los altos llevaban muchos años gobernando en esa tierra. Pero cuando el rey tutsi murió en 1962, fueron los bajitos oscuros quienes, con ayuda de las armas, subieron al poder. Entonces los hutus se dieron cuenta de que eran menos, y más bajos, que los tutsis. De modo que les amenazaron y les trataron mal hasta expulsarles. Cerca de 130.000 tutsis fueron expulsados de sus hogares a los países vecinos, como por ejemplo aquí, a Uganda. Los tutsis que quedaron fueron tratados, no ya como ciudadanos de segunda, sino como verdaderos animales. Tiempo después el ejercito de liberación de Uganda, fundado por el hermanastro de nuestro amigo Saleh, tomó el control de Uganda y... Bueno, ya le habréis visto por la microcámara. Alto, piel tostada... Los tutsis dominan la mayoría de los países que rodean Ruanda. De modo que a no ser que se anden con ojo, los hutus se pueden llevar una buena tunda. Si fuera mal pensado, que lo soy, diría que han sido los propios hutus quienes han atentado contra los presidentes y tener así un motivo para eliminar a los tutsis que queden en Ruanda. Su mano derecha, ese coronel Bagosora no me parece trigo limpio. Tengo entendido que Habyarimana estaba negociando una solución pacifica a las escaramuzas pidiendo apoyo internacional. Supongo que por eso estaba en aquel avión.

- ¿Cómo sabes tanto de la situación de ese país? No sabia que la historia estuviera entre tus hobbies.

- Y no lo está. Lo que ocurre es que siempre me informo de cómo esta la situación en el lugar al que voy antes de ir. De esa manera me aseguro de que os podré sacar vivos de allí. ¿No te lo enseñaron en la academia de mercenarios antes de graduarte?- apostilló Frost riendo.

- ¿Academia de Mercenarios? Yo no he estado en ninguna academia de mercenarios. ¿Qué academia de mercenarios?

- Si, hombre.- intervino Blizzard que había escuchado la historia y ahora contenía la risa a duras penas.- Donde te enseñan cómo salvarle el culo a los compañeros. Afganistán, El Líbano, Colombia, Camboya, Chechenia, Haití, Saigón, Iwo-Jima... -

Nuevamente todos echaron a reír, salvo Ventisca que gruñó y se dio media vuelta para volverse a dormir.

Al caer la noche ya habían recorrido toda la distancia que separaba Fort Portal de la frontera con la República Democrática del Congo. Tras todo el día de viaje, y varios cambios de conductor, se encontraban frente al parque nacional de Semliki que era lo único que les separaba del Kahuzi-Biega. La escasa luz de la luna casi nueva les protegía, mas los faros de la furgoneta delataban su posición. Se adentraron en el parque natural por un sendero de la jungla. El único por el que podía circular el vehículo sin chocar contra la vegetación. De pronto, al girar un recodo se vieron frente a un puesto de guardia vigilado por una veintena de hombres armados. Blizzard, quien estaba en ese momento al volante, consideró prudente obedecer las órdenes de los guardias y redujo la velocidad a fin de parar frente a ellos.

- Sigue, Zack, no te pares. Podría ser una trampa.- Fueron las indicaciones de Frost, desde el asiento del copiloto.

- Fíjate, llevan insignias de guardias de la reserva. Verán que no somos cazadores y nos dejarán pasar.- replicó el conductor reduciendo más.

- ¿Cuándo has visto guardias forestales con armas automáticas? No pares, Blizzard, es una orden.- masculló Frost inquieto.

Desoyendo imprudentemente el consejo de Frost y desobedeciendo la orden dada, Blizzard pisó el freno y detuvo el vehículo junto al guardia que se había aproximado a la ventanilla izquierda. Al mismo tiempo, otros tres individuos rodeaban la furgoneta en la penumbra con sus armas a punto. Una linterna rasgó la oscuridad y deslumbró a los ocupantes de los asientos delanteros. Golpeando ligeramente la ventanilla del conductor con la punta del arma, el jefe del grupo indicó que la bajaran. Antes de que Frost pudiera reaccionar, Blizzard obedeció y se encontró con la metralleta apuntándole directamente a la cara. Los hombres armados les ordenaron apearse y, a la luz de las linternas, les alejaron del vehículo y les llevaron junto con el mayor grupo de militares. A pesar de que aparentemente se trataba de guardias forestales, los hombres armados resultaron ser rebeldes congoleños pertenecientes al Ejercito de Liberación del Zaire. Tendían emboscadas a los convoyes, que transportaban suministros desde Uganda a las tropas democráticas en Goma, y los desviaban a sus propios almacenes. La guerra de guerrillas en esa zona era común. Disponiendo de una cantidad inmensa de jungla en la que esconderse, era prácticamente imposible para el ejercito legitimo controlar a los rebeldes o prever su siguiente lugar de ataque. Sumando a esto el hecho de que el ejercito democrático apenas disponía de efectivos suficientes para defender las partes más importantes del país, era impensable llevar a cabo una esterilización a gran escala de la selva.

Las luces de un jeep se encendieron alumbrando la furgoneta. Los rebeldes obligaron a Frost y a Blizzard a poner las manos sobre la cabeza y les despojaron de sus armas de cinto. Los tres hombres que aún permanecían con la furgoneta se dirigieron a la parte de atrás para revisar su contenido. Mientras dos apuntaban sus armas a las puertas, el tercero las abrió.

A Iceberg no le había dado tiempo de preparar las armas. Por tratarse de un especialista en explosivos, comunicaciones y guerra electrónica, no tenía una formación especifica de combate personal. Flake dormía y a pesar de lo feo del asunto no tenía mucho sentido despertarle hasta que fuera necesario. Ventisca, tan poco habituado al calor de esas latitudes, se encontraba amodorrado y exhausto. Con este panorama, los atacantes se envalentonaron y brutalmente los sacaron afuera. De poco le sirvió a Ace protestar, le ataron las manos con bramante y le pusieron junto al resto mientras preparaban una jaula para el perro y se llevaban al chico en brazos al jeep. Ventisca desconfiaba de los extraños y se movía perezosamente hacia la jaula que le habían dispuesto.

De pronto, Frost silbó. Mecánicamente Ventisca echó las orejas hacia atrás, enseñó los dientes y se lanzó contra el hombre armado más cercano. Casi 30Kg. de animal golpearon al desprevenido soldado que cayó al suelo. Ventisca gruñó y hundió repetidas veces los dientes en la garganta de su desafortunada presa, antes de saltar a por el siguiente. Desafortunadamente el resto de los rebeldes tuvo tiempo de reaccionar. Mientras aún se encontraba en el aire fue impactado por la culata de una de las armas y, perdiendo el equilibrio, cayo al suelo donde fue apaleado por la turba. Al ver esto Frost se enfureció e intentó ir en su ayuda, pero el soldado que tenía delante le puso el cañón en el pecho riendo. Frost detuvo su intención inicial y miró por el rabillo del ojo a Blizzard, que a su vez miraba con desprecio a los soldados, en busca de apoyo para su estratagema. Cuando quiso volver a mirar a Ventisca un rebelde con un pañuelo amarillo atado en torno a la manga levantaba su arma y lanzaba la culata de la escopeta en dirección a su cara. No pudo esquivar. Con un crujido las sombras le tragaron.
  • La Frase de Hoy: Si molestas a un perro, molestas a su dueño. Proverbio Ruandés.
  • Para el que no lo Sepa: Este es el inicio del relato anterior. En un principio Flake iba a ser mudo debido a un trauma de su infancia en el Libano, pero entonces seria demasiado mayor para el tiempo en el que transcurre el relato. Mas originalmente todavia, Frost estaría entrando en la fiesta que Pietro Romanoff daba en honor a su hermana May; la primera aventura de NILSA en la que aparecia. Todos sabemos cómo acabó aquello.