29 febrero 2016

Siesto, Bisiesto y Tatarasiesto

Como sabeis un año bisiesto es aquel en el que se añade un día a febrero para compensar el hecho de que el año terrestre dure 365 días y un anaco. Por ello cada 4 años se juntan los cuartos de día y se hace uno nuevo (luego hay gente que dice que no tiene tiempo, ¡lo que no hay es voluntad!).
Todo comenzó en Roma. Los romanos originales tenían un calendario que estaba de la olla. Hasta tal punto que constaba de 10 meses lunares y entre el ultimo mes y el año nuevo había un periodo de tiempo que no se contabilizaba. Estos meses (os sonarán) eran Martius, Aprilis, Maius, Iunius, Quintilius, Sextilius, Septembris, Octobris, Novembris y Decembris; en total unos 304 días. Pero claro, si acabas un año en lo que vendría a ser Octubre, 300 días después acaba en Agosto y así no hay manera de usar el calendaria para lo que se inventó originalmente, para saber cuando toca sembrar y cuando toca cosechar.
Un día llegó Numa Pompilio (un día de 716 a.C para ser exactos), fue elegido rey de Roma, despues de la muerte de Romulo (o su ascenso a los cielos, depende a quien preguntes) y vio que aquello era un sindios. Así que dividió el año en 12 meses lunares e introdujo los días fasti (días en los que se podía trabajar, negociar, impartir justicia o celebrar fiestas) y los nefasti (días en los que no, reservados para celebraciones religiosas). Los meses añadidos fueron Ianuarius (de donde es obvia la relación con el January ingles) y Febriarius. Además, sabiendo que a 30 días cada mes faltaban 11 para completar el año, introdujo los meses intercalares llamados Mercedonios, que arreglaban el desfase aproximadamente cada 3 años. Sin embargo, dado que la elección de incluir el mes era tomada por el Pontifex Maximus, se convirtió en un arma política pues podía alargar o acortar el tiempo de mandato en tres meses (se dice que el propio Cesar era propenso a jugar con los Mercedonios), lo que desestabilizaba el calendario igualmente..

Nótese que en aquellos tiempos el año empezaba en Marzo y acababa en Febrero (al ser el ultimo mes añadido) por lo cual los días que se ponían de mas iban al final de Febrero.
Por otro lado, cada mes tenia tres días definidos.
Las Calendas, correspondientes con la luna nueva eran el primer día del mes.
Las Idus, cayendo en la luna llena, vendrían a ser el día 13 o el 15 dependiendo del mes
Las Nonas, exactamente ocho días antes de las Idus (que con las idus son 9 =nona)
La costumbre romana dictaba que cualquier otro día se nombraba contando los días que faltaban
hasta el siguiente día marcado, lo que da un numero limitado de combinaciones (no puedes tener, por ejemplo 15 días antes de las idus, porque están las nonas en medio). De esta forma se empezaban contando días hasta las nonas, pasadas las nonas, contando hasta las idus y pasadas las idus, contando hasta las calendas del mes siguiente.
Tal vez lo que más ha hecho para popularizar las Idus de Marzo fue el hecho de que se asesinó a Cesar en aquel día.
Y precisamente fue Cesar (Cayo Julio, of course) quien puso un poco de orden al desaguisado creando lo que se conoce como calendario juliano.
Pero eso ya otro año.

  • La Frase de Hoy: Los libros nos dan consejos que no se atreverían a darnos nuestros amigos. Numa Pompilio.
  • Para el que no lo Sepa: Un anaco es, en gallego, un pedazo de algo, una miaja, una pizca, un trozo, un cacho, una esquirla, una porción, un fragmento...
  • Las Calendas eran propias del calendario romano, no habiéndolas en el calendario griego, de ahí la expresion Ad kalendas graecas ( a las calendas griegas) que venía a significar nuuuuuuuuuuuuuuuuuunnnca.

1 comentario:

Logabe dijo...

Con ese desbarajuste de calendario, ¿cómo leches le iban bien las cosechas???? Seguro que tiraban más de ojo que de calendario.
Curiosa entrada. Pero febrero sigue siendo de los peores meses para mí. Donde esté octubre...