27 septiembre 2015

Enter Mr. Sandman

Existe una criatura del folklore nórdico que ha encontrado la fama en el tiempo contemporáneo gracias al escritor británico Neil Gaiman. Si bien el Sandman o Arenero es propio de la mitología céltica y sajona, también es cierto que se encuentran figuras semejantes en lugares tan distantes como Rumanía con su Mos Ene.
Ya en 1841 Hans Christian Andersen dedicaba un cuento a Ole Lukøje (Ole Ojoscerrados), un dios del sueño que visita a un chico llamado Hjalmar durante una semana, contándole una historia cada día. Como no podría ser de otra forma, siendo un cuento de Andersen, Ole tiene un hermano que también se llama Ojoscerrados y que no se trata de otro que de la Muerte (como ya pasara en la mitología clásica) que solo visita a la gente una vez y se los lleva para contarles una historia mientras cabalgaban.
Solo sabe dos historias: Una es tan maravillosamente bella que nadie en el mundo podría siquiera imaginar algo así, mientras que la otra es tan terrible y espantosa que es imposible de describir.
Como viene pasando de un tiempo a esta parte, los cuentos de hadas originales se han ido dulcificando hasta representar al Sandman como un duende benévolo que trae sueños felices a los durmientes con su arena mágica. No en vano cantaban las Chordettes pidiéndole un bello sueño
Pero también, según la zona, el Sandman era el responsable de llevarse a los niños que no se durmieran, siendo equiparable por estos lares al Hombre del Saco o el Coco.
Uno podría preguntarse como culturas tan dispares tienen una figura equivalente con el mismo modus operandi. Es obvio:
Cuando te entra sueño te pican los ojos, señal de que el duende te esta tirando arena para que te duermas. Así mismo al despertar, la mayoría de la gente tiene pequeños rastros de arena en las pestañas (no, no me digas que son legañas, es arena mágica echada por un duende invisible).
¿Necesitáis más pruebas?

  • La Frase de Hoy: La gente cree que los sueños no son reales porque no están hechos de materia, de partículas. Los sueños son reales. Pero están hechos de puntos de vista, de imágenes, de memorias y juegos de palabras y esperanzas perdidas. Neil Gaiman.
  • Para el que no lo Sepa: A pesar de que las representaciones del Coco sean como un bicho peludo y de boca grande o (me acabo de enterar ahora) de un fantasma con una calabaza vacía por cabeza, el mito original especifíca que el Coco no tiene una forma definida, sino que es una representación abstracta del miedo, es "algo" que te persigue y te lleva, rozando el horror cósmico de lo desconocido.  


3 comentarios:

Logabe dijo...

¡Leches, ¿el abuelo de Sandy?! xD
Interesante entrada, algo breve, pero me gustan este tipo de entradas entre mitología y cuentos chinos. Y la puta canción, ahora ya la tengo todo el día metida en la cabeza sin necesidad de darle al play ¬¬ Igual de joputa que Sandman, porque con arena en los ojos va a dormir quien yo me sé, ¡con lo que escuece eso!!!
En mi familia eran más aficionados al Hombre del Saco (el Coco siempre ha recordado a Barrio Sésamo, y eso no es serio), pero no sé qué nos daba más miedo, si el hombre en sí, o el compartir saco con tropecientos niños...

Amatista dijo...

Jajaja Logabe, creo que a mi ni hombre del saco ni coco ni gaitas... con lo mala que he sido siempre para dormir y lo sociable, mis padres pensarían que solo me quedaba alguien que me hiciera compañía por las noches XD

Me encantan las entradas sobre mitos u orígenes de historias populares, voto por más ^^ (o.o)/ (sí, hoy me ha dado por el muñequito :P)

Erynus D'Alecto Graeme dijo...

Nope, Sandman y Quicksand no tienen nada que ver. No se si terminar la entrada sobre críptidos que tengo pendiente o si dividirla en varias.
Tendréis más folklore, descuidad.