13 agosto 2013

Los Peligros de la Obediencia

Siguiendo con la influencia de la autoridad en las decisiones que tomamos, hoy voy a hablaros del experimento Milgram. 
En 1962, tras ser secuestrado de Argentina por el MOSSAD en la llamada Operacion Garibaldi, dos años de encierro y un juicio sumarisimo en israel, el criminal de guerra nazi Adolf Eichmann fue ahorcado en Jerusalen. En su defensa Eichmann alegó que no perseguia a los judios con odio ni placer, simplemente cumplia ordenes del estado. Los israelíes le colgaron igualmente, pero el psicologo americano Stanley Milgram empezó a pensar que, tal vez, habia algo de cierto en sus palabras.
 http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/b/bf/Milgram_Experiment.png/473px-Milgram_Experiment.png
Milgram reclutó una serie de voluntarios a los que pago unos 28 dolares por un par de horas de su tiempo para estudiar el efecto del castigo y la recompensa en el aprendizaje. Para ello, un sujeto etiquetado como "maestro" leia una serie de pares de palabras a otro conocido como "alumno". Tras unos minutos, el maestro leeria de nuevo solo una palabra del par y el alumno debia contestar con la palabra correspondiente. En caso de ser la correcta el maestro pasaba a la palabra siguiente, pero si fallaba debia propinar una descarga electrica al alumno. No existia contacto visual entre maestro y alumno y las respuestas se daban con cuatro luces numeradas en funcion de cuatro posibles respuestas, pero el maestro podia oir todo lo que decia el alumno. Como en el inicio de Cazafantasmas, cada vez que el alumno fallaba recibia una descarga 15 voltios mas alta que la anterior, empezando desde 15V hasta la friolera de 450V. El investigador informa al maestro de que las descargas pueden ser dolorosas pero no causar daños permanentes y, para que sepa lo molesto que es, expone a los voluntarios a una descarga de 45V. Si en un lapso de 5 a 10 segundos no habia respuesta, descarga al canto.
En realidad el experimento consistia en comprobar que porcentaje de maestros continuarian el experimento a pesar de que los alumnos, a la sazon actores contratados para simular el efecto de las descargas, suplicaran que pararan.
A medida que el supuesto voltaje subia, los actores se agitaban, golpeaban el cristal de separacion, gritaban de dolor y en torno a los 270V se reproducirian alaridos de agonia por los auriculares del maestro. Apartir de los 300V el "alumno" deja de responder y simula un coma. Milgram habia establecido que el experimento continuaria hasta que el maestro hubiera suministrado 450V por tercera vez o hubiera detenido el experimento por su cuenta. Por su parte el investigador tenia por cometido presionar al maestro para continuar con frases tales como
Continúe, por favor.
El experimento requiere que usted continúe.
Es absolutamente esencial que usted continúe.
Usted no tiene opción alguna. Debe continuar.
Si el maestro persistia en su intencion de parar despues de la ultima frase, el experimento acababa.
Milgram habia hecho encuestas previas al experimento y encontro que la mayoria de los entrevistados pensaban que solo unos poco sadicos aplicarian el voltaje maximo y que la gente dejaria de obedecer al llegar a los 130V. Cual no fue su sorpresa cuando 26 de los 40 (un 65%) sujetos alcanzo el voltaje de 450V y ninguno paró antes de los 300V (recordemos, cuando el alumno ha dejado de estar consciente). los puntos de inflexion fueron los 75V, cuando los maestros se mostraban nerviosos, y los 135V cuando comenzaban a cuestionarse el proposito del experimento, únicamente la ferrea autoridad del investigador consiguio que continuaran. No fue sorpresa que un gran numero de los maestros continuasen el experimento recalcando que no se hacian responsables de las consecuencias, pero aun asi, le daban al botoncito.
Milgram realizo 19 variaciones del experimento: Con el investigador por telefono, con el maestro sujetando fisicamente la mano del alumno sobre la placa, con mujeres, con varios maestros y alumnos de pega que influyeran en la respuesta del voluntario... y detectó que cuanto mas cercano a la autoridad y mas lejano a la victima, la obediencia aumentaba y a la inversa. Cuando varios supuestos maestros cumplian a rajatabla con el programa ninguno de los sujetos abortaba el experimento, pero con que solo dos maestros adicionales se negarana continuar solo 4 de los 40 voluntarios seguian. 
Enseguida surgieron criticas al respecto del experimento y hubo quienes le acusaron de hacerlo tan solo para relacionarlo con la historia de Eichmann. Que tonteria, solo porque el paper comenzaba diciendo
La cuestión surge para saber si hay conexión entre lo que hemos estudiado en el laboratorio y las formas de obediencia que hemos condenado de la época nazi.
  • La Frase de Hoy: Nosotros cumplimos las ordenes, hijo. Cumplimos las órdenes o la gente muere. ¿Esta claro? Coronel Nathan R. Jessep, Algunos Hombres Buenos (1992).
  • Para el que no lo Sepa: Milgram tambien es responsable de los experimentos del "Mundo Pequeño" tambien conocidos como los seis grados de separacion, que dicen que cualquier par de personas del mundo estan relaccionadas por 6 intermediarios o menos.

3 comentarios:

Amatista dijo...

Bueno, a mi simplemente no me vale el "cumplo órdenes" o el "es por un bien mayor" o similares... cada uno es responsable de lo que hace... lo demás servirá para acallar la conciencia del que lo hace,pero nada mas

Realmente no hace falta hacer tanto experimento, vale con mirar alrededor y ver como desde cosas sin importancia a auténticas atrocidades la gente actua como borregos de forma permanente.

Por un momento me ha recordado (una vez más)a Chase, un asesino en serie que aseguraba (entre otras cosas) que mataba siguiendo las órdenes del perro de su vecino...

Logabe dijo...

Estoy de acuerdo en el sentido de que si tienen el razonamiento necesario para intentar exculparse diciendo esas excusas es que son conscientes de lo que hacen está mal, y por lo tanto, no tienen tan comida la cabeza.

En el otro extremo, por ejemplo, tendríamos a la gente de alguna secta, quienes nunca echarán las culpas a sus líderes, sino que darán una infinidad de justificaciones de por qué lo hacen, porque lo ven totalmente normal. En ese aspecto yo diría que hay dos tipos de borregos a cada cual peor xD

¿Y esta fiebre que te ha dado por los experimentos psicológicos? ¿Deberíamos preocuparnos, o estás tomando de nuevo el plan de dominar el mundo? Fuera bromas, me resultan temas muy interesantes, en su tiempo los estudié en Psicología y me fascinaba lo que podía resultar de algunos experimentos. Otra cosa es que fueran métodos crueles pero bueno, ¿qué experimento en sus comienzos no lo es?

Erynus D'Alecto Graeme dijo...

Ninguna fiebre, solo tenia pendiente escribir sobre ello y en vez de ponerlo todo en una entrada, lo separo en varias. En realidad ha ayudado la conversacion del otro dia sobre lo de poner el coche a 150 porque lo diga el profesor de la autoescuela.
Ya he vuelto a poner el archivo de entradas como antes.