20 septiembre 2010

Erycatz not hir


08 septiembre 2010

Retranca


Retranca no es escribir un libro y que se convierta en best-seller. No es rodar una pelicula basada en el libro. Retranca es tratar de vender un best-seller poniendo la foto del actor en la portada.
Si el libro ya fue un exito y a raiz de eso se hizo la peli, no creo necesario hacer referencia al cine.
Es como estos comics de los X-Men "basados" en la pelicula. La gente se complica cosa mala.
De Tom Clancy y Jack Ryan ya hablare en otro momento.
  • La Frase de Hoy: Me llamo Ryan. Frase de testeo de sonido de la aventura grafica "Prisoner of Ice"
  • Para el que no lo Sepa: La retranca es el tipico humor con dobles y triples sentidos muy habitual en los gallegos. Tambien, segun el diccionario es la "Correa ancha que rodea las ancas de las caballerías y ayuda a frenar el carro o lo hace retroceder".

06 septiembre 2010

Propiedades Endocrónicas de la Tiotimolina Resublimada


La correlación de la estructura de moléculas orgánicas y sus diversas propiedades físicas y químicas ha proporcionado en los últimos años una visión íntima acrecentada del mecanismo de las reacciones orgánicas, sobre todo en las teorías de la resonancia y la mesomería, según se han desarrollado en el último decenio. La solubilidad de los compuestos orgánicos en variados disolventes ha adquirido un interés particular a este respecto a través del descubrimiento reciente de la naturaleza endocrónica de la tiotimolina.
Se sabe desde tiempos muy antiguos que la solubilidad de los compuestos orgánicos en disolventes polares tales como el agua queda acrecentada por la presencia en los núcleos hidrocarbonados de radicales hidrófilos, es decir, de grupos sedientos de agua, tales como los grupos hidroxilo (—OH), amino (—NH2), o ácido sulfónico (SO3H). En los casos en que las características físicas de dos compuestos dados -particularmente el grado de subdivisión del material- sean iguales, el tiempo de disolución -expresado en segundos por gramo de material y milímetro de disolvente- disminuye con el número de grupos hidrófilos presentes. El catecol, por ejemplo, con dos grupos hidroxilo en el grupo bencénico, se disuelve muchísimo antes que el fenol, que tiene un solo grupo hidroxilo en el núcleo. Feinschreiber y Hravlek, en sus estudios sobre el tema, han sostenido que al aumentar el hidrofilismo el tiempo de disolución tiende a cero. El hecho de que este análisis no es absolutamente correcto se puso de manifiesto cuando se descubrió que la tiotimolina compuesta se disuelve en agua (en la proporción de un gramo por mil) en menos un segundo doce décimas. Es decir, se disuelve antes de que se haya añadido el agua.
Anteriores comunicaciones de los mencionados laboratorios indicaban que la tiotimolina contenía al menos cuatro grupos hidroxilo, dos grupos amínicos y uno de ácido sulfónico. La presencia de un radical nitrosilo (—NO2) por añadidura no ha sido confirmada, y todavía no existe ninguna prueba relativa a la naturaleza del núcleo hidrocarbonado, aunque parece segura la presencia de una estructura al menos parcialmente aromática.
El endocronómetro - Los primeros intentos por medir cuantitativamente el tiempo de Polución de la tiotimolina toparon con dificultades considerables debido a la propia naturaleza negativa de la estimación. El hecho de que el producto químico se disolviera antes de la adición de agua, hacía que el paso lógico y natural siguiente fuera el de retirar el agua después de producirse la disolución y antes de la adición. Lo cual, afortunadamente para la ley de conservación de la masa energía, no ocurrió jamás, puesto que la disolución nunca se producía si después no había de verificarse la adición de agua. Por supuesto, con ello surge inmediatamente la cuestión de cómo podía «saber» por adelantado la tiotimolina si el agua le será añadida luego o no. Aunque esto no queda propiamente dentro de nuestra jurisdicción como químico-físicos, se han publicado muy recientemente, durante el último año, estudios sobre los problemas psicológicos y filosóficos que el caso plantea.
A pesar de todo, las dificultades químicas implicadas se fundan en el hecho de que el tiempo de disolución varía enormemente con el estado mental preciso del experimentador. Un período de titubeo, aunque levísimo, en la adición del agua reduce el tiempo negativo de la disolución, y no es infrecuente que lo deje por debajo de los límites de detección. Para evitarlo, se ha construido un ingenio mecánico, del diseño esencial del cual ya hemos hablado en un documento anterior (6) Este ingenio, denominado endocronómetro, consiste en una Celdilla de dos centímetros cúbicos de tamaño dentro de la cual se coloca el peso deseado de tiotimolina, asegurándose de que se llene una pequeña extensión del fondo de la celdilla de disolución, de un milímetro de diámetro interno. A la celdilla se le acopla una micropipeta de presión automática que contenga un volumen específico del disolvente en cuestión. Cinco segundos después de haber cerrado el circuito, este disolvente se vierte automáticamente dentro de la celda donde se halla la tiotimolina. Durante el tiempo de acción, se enfoca un rayo de luz sobre la pequeña extensión celular descrita más arriba, y en el instante de la disolución, la transmisión de esta luz ya no quedará obstaculizada por la presencia de la tiotimolina sólida. Tanto el instante de la disolución -en cuyo momento la transmisión de la luz queda registrada por un dispositivo fotoeléctrico- como el instante de la adición de disolvente se pueden determinar con una exactitud de más de un 0,01%. Si se resta el primer valor del segundo, se puede determinar el tiempo (t) de disolución.
El proceso completo se verifica en un termostato mantenido a 25,00 °C con una exactitud de 0,01 °C.
Pureza de la tiotimolina - La extraordinaria sensibilidad de este método ilumina poderosamente las desviaciones resultantes de impurezas minúsculas existentes en la tiotimolina. (Como no se ha ideado ningún método de síntesis de laboratorio, sólo se puede obtener prácticamente a través de un prolongado y tedioso aislamiento de su fuente natural, la corteza del arbusto Rosácea karlsbadensis rufo.) Por consiguiente, se han llevado a cabo grandes esfuerzos por purificar la sustancia a través de repetidas recristalizaciones por medio de la conductividad del agua (vi destilada en un aparato de estaño puro) y mediante sublimaciones finales. Una comparación de los tiempos de disolución (T) en varias fases del proceso de purificación se exhibe en la tabla I.
Es obvio, según muestra la tabla I, que para una medición auténticamente cuantitativa, hay que emplear tiotimolina pura como la descrita. Después de la segunda resublimación, por ejemplo, el error incurrido en hasta una docena de determinaciones ha sido inferior a un 0,7 %, siendo los valores extremos de -1,119 segundos a -1,126 segundos.
En todos los experimentos descritos a continuación, se ha utilizado tiotimolina purificada en este grado.
TABLA I
(12 observaciones)
Estado de purificación «T» Medio «T» extremos % de error
Ya aislado -0,72 -0,3 -1 34,1
Primera recristalización -0,95 -0,8 -1,1 9,8
Segunda recristalización -1,05 -1 -1,1 4
Tercera recristalización -1,11 -1,1 -1,1 1,8
Cuarta recristalización -1,12 -1,1 -1,1 1,7
Primera resublimación -1,12 -1,1 -1,1 0,9
Segunda resublimación -1,122 -1,1 -1,1 0,7

Tiempo de disolución y volumen de disolvente - Como parecería razonable, los experimentos han demostrado que el volumen creciente de disolvente permite que la tiotimolina se disuelva con mayor rapidez, es decir, con un tiempo crecientemente negativo de disolución. Por la figura 1 podemos ver, sin embargo, que este aumento de las propiedades endocrónicas se nivela rápidamente con un volumen de disolvente de 1,25 ml aproximadamente. Este interesante efecto en meseta ha aparecido con variables volúmenes de disolventes utilizados en estos laboratorios, lo mismo que en todos los casos el tiempo de disolución tiende a cero con un volumen creciente de disolvente.
Tiempo de disolución y concentración de un ión dado - En la figura 2 se dan los resultados del efecto del tiempo de disolución (T) variando el volumen de disolvente, en el que el disolvente consiste en concentraciones variables de disolución de cloruro sódico. Puede verse que, si bien en cada caso el volumen que alcanza esta meseta difiere notablemente con la concentración, las alturas de la meseta son constantes (es decir: -1,13). El volumen al que se alcanza, que en lo sucesivo denominaremos Volumen Meseta (VM) disminuye con el descenso de la concentración del cloruro sódico, acercándose al VM para el agua a medida que la concentración de NaCl tiende a cero. Es obvio, por consiguiente, que una disolución de cloruro sódico de concentración desconocida puede caracterizarse con toda exactitud por la determinación de su VM, si no hay ni vestigio de otras sales.

Esta utilidad del VM se extiende asimismo a otros iones. La figura 3 nos da las curvas endocrónicas para disoluciones 0,001 molares de cloruro sódico, bromuro sódico y cloruro potásico.
El VM es igual en cada caso, dentro de los límites de error experimental -puesto que las concentraciones son iguales en todos los casos- aunque las Alturas de Meseta (AM) son diferentes.
Una conclusión de tanteo a la que se puede llegar a través de estos datos experimentales es la de que las AM son características de la naturaleza de los iones presentes en la disolución, mientras que el VM es característico de la concentración de estos iones. La tabla II da los valores de Altura de Meseta y Volumen de Meseta para una gran variedad de sales en idénticas concentraciones, si se presentan solas.

La variación más interesante que hay que observar en la tabla II es la del VM con la valencia tipo de la sal presente. En el caso de sales que contengan pares de iones monovalentes -es decir, cloruro sódico, cloruro potásico y bromuro sódico- el VM es constante para todos. Lo cual vale también para aquellas sales que contienen un ión con una sola carga, y otro ión con dos cargas -o sea, sulfato sódico, cloruro cálcico y cloruro magnésico- en la que el VM, aunque igual en los tres, varía notablemente del de los del primer grupo. Por consiguiente, el VM parece ser función de la energía iónica de la disolución.

Este efecto se produce también en relación con la Altura de la Meseta, aunque con menor regularidad. En el caso de iones de una sola carga, como en el de las tres sales anotadas en la tabla II, la AM se acerca muchísimo a la del agua misma. Desciende considerablemente donde haya iones con doble carga, tales como el sulfato o el calcio. Y cuando están presentes los iones fosfato o férrico, con triple carga, el valor desciende a un cuarto nada más del que tenía en el agua.
TABLA II
Disolvente (disoluciones salinas en concentración 0,001 M) Altura de Meseta (AM) segundos Volumen de Meseta (VM) mililitros
Agua -1,13 1,25
Disolución de cloruro sódico -1,13 137
Disolución de bromuro sódico -1,1 1,37
Disolución de cloruro potásico -1,08 1,37
Disolución de sulfato sódico -0,72 1,59
Disolución de cloruro cálcico -0,96 1,59
Disolución de cloruro magnésico -0,85 1,59
Disolución de sulfato cálcico -0,61 1,72
Disolución de fosfato sódico -0,32 1,97
Disolución de cloruro férrico -0,29 1,99

Tiempo de disolución y mezcla de iones - Los experimentos actualmente en marcha en estos laboratorios se interesan por la cuestión, extremadamente importante, de la variación de las propiedades endocrónicas de la tiotimolina en presencia de mezclas de iones. El estado de nuestros conocimientos en la actualidad no autoriza conclusiones muy generales, pero hasta nuestro trabajo preliminar hace concebir esperanzas sobre el desarrollo futuro de los métodos endocrónicos de análisis. Así, en la figura 4, tenemos la curva endocrónica tratándose de un disolvente constituido por una mezcla 0,001 M de cloruro sódico y 0,001 M de cloruro férrico en disolución. En este caso, pueden observarse dos rápidos cambios de pendiente: el primero en un tiempo de disolución de -0,29, y el segundo en un tiempo de -1,13, que constituyen las AM características del cloruro férrico y el cloruro sódico respectivamente. (Véase tabla II.) La AM de una determinada sal parecería, pues, no afectada por la presencia de otras sales.
Sin embargo, éste no es el caso, definitivamente, para el VM, y es hacia la elucidación cuantitativa de la variación del VM con impurezas en el disolvente hacia donde dirigimos ahora nuestros mayores esfuerzos.
Sumario - Las investigaciones de las cualidades endocrónicas de la tiotimolina han demostrado que:
  • a) Para obtener resultados cuantitativos es necesaria una cuidadosa purificación del material.
  • b) El aumento del volumen de disolvente origina un aumento del tiempo negativo de disolución hasta un valor constante conocido por Altura de Meseta (AM) en un volumen de disolvente conocido como Volumen de Meseta (VM).
  • c) El valor de la AM es característico de la naturaleza de los iones presentes en el disolvente, variando con la energía iónica de la disolución, y no variando con la adición de otros iones.
  • d) El valor del VM es característico de la concentración de los iones presentes en el disolvente, siendo constante para diferentes iones en disolución de igual energía iónica, pero variando notablemente con la mez¬cla de segundas variedades de iones.
  • Como resultado de todo ello se sugiere que los métodos endocrónicos ofrecen un medio de análisis rápido -2 minutos o menos- y exacto -dentro de un 0,1 % por lo menos- de sustancias inorgánicas solubles en agua.
BIBLIOGRAFÍA
1. P. Krum y L. Eshkin. Journal of Chemical Solubilities, 27, 109-114 (1994). «Referente a la solubilidad anómala de la tiotimolina.»
2. E. J. Feinshreiber y Y. Hravlek. Journal of Chemical Solubilities, 22, 57-68 (1999). «Velocidades de disolución y grupos hidrófilos.»
3 P. Krum, L. Eshkin y O. Nile. Atináis of Synthetic Chemistry, 115. 1.122-1.145; 1.208-1215 (1995). «Estructura de la tiotimolina, Partes I y II.»
4. G. H. Freudler. Journal of Psychochemistry, 2, 476-488 (1995). «Iniciativa y determinación: ¿influye en ellas la dieta? Según los experimentos de solubilidad de la tiotimolina.»
5. E. Harley-Short. Philosophical Proceedings and Reviews, 15, 125-197 (1996). «Determinismo y libre albedrío. Aplicación de la solubilidad de la tiotimolina al marxismo dialéctico.»
6. P. Krum. Journal of Chemical Solubilities, 29, 818-819 (1996). «Un dispositivo para la medición cuantitativa de la velocidad de disolución de la tiotimolina.»
7. A. Roundin, B. Lev y Y. J. Prutt. Proceedings of the Society of Plant Chemistry, 80, 11-18 (2000). «Productos naturales aislados de arbustos del género Rosácea.»
8. Tiotimolin kak Ispitatel Markssiiskoy dilektiki. B. Kreschiatika. Journal Nauki i Sovetskoy Ticorii. Volumen 11, número 3.
9. Philossophia Neopredelennosti i Tiotimolin, Molvinski Pogost i Z. Brikalo. Mir i Kultura. Vol. 2, núm. 31.
  • La Frase de Hoy: Hablenos de las propiedades termodinamicas de la tiotimolina resublimada. Presidente del tribunal examinador de la tesis del autor de este estudio.
  • Para el que no lo Sepa: Este aparente estudio científico no es mas que una broma del celebre escritor de ciencia ficcion Isaac Asimov, escrito bajo seudonimo durante la escritura de su tesis sobre compuestos antipalúdicos para doctorarse en bioquimica. Se publico "por error" con su nombre real, lo que pillo a Asimov por sorpresa cuando el presidente del tribunal le hizo la pregunta antes referida. Asimov respondio con una cacajada histérica, de puros nervios. Todo surgio cuando hacia experimentos y disolvio catecol en agua, notando que se disolvia casi instantaneamente, se puso a conjeturar que si fuera mas soluble se disolveria antes de tocar el agua.



Isaac Asimov Ph.D.
(que la gente se empeña en pronunciar
Asimóv cuando realmente seria Ásimov
y si nos basamos en el ruso natal Ozímof)

02 septiembre 2010

El patio de Escocia


En 1829 el primer ministro britanico (de entonces) Robert Peel, implemento el Acta de Policia Metropolitana a fin de crear un cuerpo policial para el condado de Gran Londres, que abarca toda la ciudad de Londres, Westminster y otros 31 distritos, llamados boroughs (a saber y a saber cuales: Kensington y Chelsea, Hammersmith y Fulham, Wandsworth, Lambeth, Southwark, Tower Hamlets, Hackney, Islington, Camden, Brent, Ealing, Hounslow, Richmond, Kingston, Merton, Sutton, Croydon, Bromley, Lewisham, Greenwich, Bexley, Havering, Barking y Dagenham, Redbridge, Newham, Waltham Forest, Haringey, Enfield, Barnet, Harrow y Lingdon). Curiosamente el condado de Gran Londres no lo fue hasta 1965, cuando cogieron Londres y Middlesex y le añadieron trocitos de los condados circundantes (Essex, Hertfordshire, Buckinghamshire, Berkshire, Surrey y Kent), casualmente lo que se conocia de antiguo como "Gran Londres" al ser el radio de accion del Servicio Metropolitano de Policia de Londres, fundado en 1829 por el susodicho Peel.
Dicho servicio estaba formado por la flor y nata de los agentes policiales, seleccionados con la ayuda de Eugène-François Vidocq, ex-criminal y primer director de le Sûreté francesa (conocida mundialmente gracias al Inspector Gadget). Inicialmente se les ubicó en el numero 4 de Whitehall Place, conocido barrio de Westminster donde se encuentran los cuarteles del ejercito, la marina y el almirantazgo, varios ministerios y, haciendo esquina, Downing Street (la Moncloa londinense).

Como fuera que el numero 4 lindaba con un antiguo palacio donde una rica y noble familia escocesa se alojaba cuando iban de visita a Londres, largo tiempo ya derruido, la zona se conocia popularmente como El Patio Escoces o en lengua de la pérfida Albión: Scotland Yard.
Peel eligió como comisarios del recien creado grupo a Charles Rowan, teniente coronel del ejercito condecorado con la "Most Honorable Order of the Bath" por su desempeño en la Guerra peninsular de 1808 y la batalla de Waterloo (no por nada el emblema del Yard es el de la orden de Bath).

Su experiencia en el ejercito permitio organizar la nueva fuerza en menos de 12 semanas. A su lado, Richard Mayne, proveia el soporte legal y juntos dirigieron al Yard hasta la retirada de Rowan en 1850, manteniendose Mayne firme durante otros 18 años al frente, hasta su muerte en 1868.
La fuerza que originalmente contaba con mil hombre crecio con el tiempo hasta que en 1890 se mudaron a otra ubicacion que pudiera manejar a sus 13000 efectivos. Ubicacion que en 1907 y en 1940 volveria a ser ampliada formando un complejo considerado bien de interes nacional por el gobierno britanico (Grade I Listed Building). A lo largo de este tiempo, se ha convertido en una de las fuerzas policiales mas conocidas del mundo, con una popularidad semejante al de la Polica Montada del Canada o la Interpol. Puede que parte de culpa la tenga Arthur Conan Doyle y su creacion, el detective Sherlock Holmes (que ha sido homenajeado por el Yard bautizando HOLMES a su base de datos centralizada que pueden consultar todos los cuerpos de policia de Inglaterra y "Elemental" al programa de entrenamiento basico de sus unidades).
  • La Frase de Hoy: ¿Qué sucede ahora Lestrade? ¿no encuentran Scotland Yard? Sherlock Holmes
  • Para el que no lo Sepa: El nombre comun de los policias de Londres, Bobby, se debe al nombre de quien lo puso todo en marcha, Robert Peel.



Alto al Scotland Yard!! *Pum**Pum*
Se sienten, coño!

01 septiembre 2010

Velvet (I)

Lluvia

Cansado, agotado tras el esfuerzo, el arma cayó de su mano y su cuerpo se abandonó a la gravedad. Exhalando un suspiro agradecido, se derrumbó...

La lluvia le azotaba desde todos los ángulos, su cabeza descansaba casi en un charco pero él, en su inconsciencia, no notaba nada. Ignoraba sus ropas caladas así como también el gélido viento que formaba pequeñas olas en el asfalto mojado. Las cortinas de agua se cerraron sobre él y ningún sonido era mas patente que el repiquetear de la tempestad sobre los muros de los edificios y la carrocería de los coches aparcados. Su perseguidor apareció instantes después. Caminado con andar firme, sus botas chapotearon hasta el cuerpo inerme de su presa. Agachándose recogió la pequeña pistola que momentos antes sostuviera el empapado fugitivo. Con el desprecio dibujado en su cara el individuo empujó uno de los costados del cuerpo postrado a fin de hacerlo girar y ponerlo boca arriba, se inclinó sobre él y con manos diestras rebuscó en sus bolsillos. Cartera, reloj, cadena y llaves cambiaron de propietario bajo la atenta y escrutadora mirada de los oscuros nubarrones tempestuosos. Finalmente, el cazador agarró el cuerpo por el cuello de la chaqueta y tirando de él lo arrastró entre la negrura. El temporal arreció al tiempo que las pisadas acompasadas del individuo se alejaban del lugar acompañadas del susurro provocado por el cuerpo que arrastraba tras él.

Un chasquido removió la penumbra formando sombras grotescas en la perfecta negrura que le envolvía. Las sombras que permanecían inalteradas creaban un inquietante contraste con aquellas que respondieron al sonido dando vueltas. El dolor volvió a adueñarse de su ser al abandonar éste el refugio que le brindaba la oscuridad. El chasquido se repitió y el dolor hizo presa en él cuando la mano enguantada volvió a aterrizar en su mejilla, una mano firme, dura, precisa. Abrió los ojos. Las sombras se fueron definiendo hasta alcanzar una claridad aceptable. Su rival se encontraba frente a él sentado en una incomoda silla de madera dispuesto a volver a castigar su rostro a fin de despertarle. Aquel rostro le provocó un torrente de ideas, pensamientos y recuerdos que por un momento se fundieron con la incertidumbre y el mareo. Su captor aguardó pacientemente a que se despejara reclinándose en la silla pese a su aparente fragilidad. La silla crujió ofendida. Un poco más recuperado del mareo, el prisionero intentó levantarse de la silla en la que se descubrió sentado, mas unas esposas en sus muñecas opinaron lo contrario. La silla era de metal y las ataduras, también metálicas, se enroscaban en torno a la estructura evitando que el cuerpo cayera hacia delante. Alzando la cabeza examino el lugar donde se encontraba. Una mugrienta bombilla pendía del techo derramando su dura luz sobre unas grises y no menos duras paredes. La luz le cegó y le obligó a mirar en dirección contraria, una mesa desvencijada se enseñoreaba de buena parte de la pequeña habitación. No había nada más, una mesa, dos sillas y los dos individuos enfrentados uno a otro. De pronto, cuando las manchas creadas por la luz se disiparon de sus retinas, reparó en un objeto sobre la mesa. En la superficie amarillenta desconchada destacaba como un agujero la silueta de un revolver. Sin brillos acerados el metal presentaba un color tan oscuro como los escrutadores ojos de su inesperado carcelero. Pasaron siglos hasta que su oponente se dignó a dirigirle la palabra. Con una voz inesperadamente cálida le dio la bienvenida al mundo de los vivos.

-¿Quién eres?- inquirió el apresado cada vez mas desconcertado cuando su joven contertulio le dirigió aquellas palabras.

- Puedes llamarme Carson, Tom Carson, encantado- contesto el oponente con una sonrisa lobuna llena de dientes tendiéndole la mano.

- ¡¡No es cierto!!- protestó el otro de viva voz- ese es mi nombre, yo soy Tom Carson-

El impostor borró de pronto su sonrisa y adopto una postura rígida, frustrada.

- De acuerdo, - bramó con una fiera mirada en sus ojos y una mueca de desprecio en sus labios -¿por qué preguntas si no te contentas con las respuestas que te dan?-

Alargó un brazo y posó su mano sobre el arma, la cogió y la llevo lentamente hasta la frente de Carson.

- Se acabó.- añadió- Te iba a dar una oportunidad pero eres un maleducado. Adieu-.

- No, espera, lo siento. – suplicó Tom viendo la proximidad de la muerte. Su cuerpo temblaba y sus brazos se afanaban en soltar sus ligaduras, generando un molesto repiqueteo que inundaba la habitación. El sudor empapaba todo su cuerpo y el frío metal del cañón le quemaba la frente. – Lo siento - repitió- no quería ofenderte... Tom. Por favor, dame esa oportunidad.- Las lagrimas comenzaron a mezclarse con el sudor.

- D’accord –respondió el impostor con un brusco movimiento y volvió a echarse con violencia contra el respaldo de la maltrecha silla al tiempo que retiraba el arma con tal rapidez que la succion marcó un circulo rojo en la frente de su presa dándole un aspecto de diana. Cuándo volvió a hablar lo hizo de nuevo con una voz afable, melosa y, tal vez, incluso seductora.- Vamos a jugar ¿conoces el juego? – Preguntó con un expresivo ademan al abrir el tambor del arma y sacar uno por uno los cartuchos que iba guardando en su bolsillo dejando únicamente uno en el revolver. Seguidamente lo cerró y, con la misma sonrisa de momentos antes, dio impulso al tambor para hacerlo girar con un macabro repiqueteo.- Si la suerte te sonríe y no coincide la bala con el cañón significará que el destino no quiere que mueras a mis manos, te dejaré cruzar esa puerta y me olvidaré de ti para siempre, ¿sigues queriendo la oportunidad?-

- Si- contesto Carson escuetamente, sopesando si era de fiar la palabra de aquel singular personaje.

Alzando la cabeza miró mas allá de su contrincante y contempló la puerta de la que hablaba. Las dudas se cebaron en él, mas acabó accediendo ya que era infinitamente mejor una pequeña oportunidad que una muerte segura.

El ruido del tambor se fue sofocando lentamente hasta que el movimiento paró en una de las recamaras. La suerte estaba echada. Con brazo firme, el ejecutor puso el arma contra la sien del indefenso y asustado hombre. El ruido casi destroza sus tímpanos. La tensión, el silencio y la incertidumbre causaron que el lóbrego chasquido retumbara como un trueno en todo su ser, y la anticipación del inexistente proyectil casi detuvo su azorado corazón. No obstante estaba vivo, había ganado. Con el aliento entrecortado el afortunado humano esperó pacientemente a que su captor retirara las esposas que cercaban sus muñecas. Una vez libre, la furia que podría haber tomado posesión de él se redujo a un conato al reparar en una segunda pistola que portaba su oponente.

- No hagas tonterías- le reprendió el joven armado – hoy es tu día de suerte, pero ignoras lo poco que duran los días para la Dama Fortuna. Vete - añadió señalando la puerta con el arma – te será fácil encontrar el camino a tu casa, hay una estación de tren cerca de aquí.-

Carson abrió la puerta y se aventuró a la oscuridad que le aguardaba tras ella sin atreverse a dirigir ni una mirada a su aprehensor. Tras un par de cortos pasos en la penumbra la puerta se cerro con un crujido a sus espaldas y casi tropieza con un escalón que descendía en medio de la oscuridad. Su cabeza zumbaba como una pieza de maquinaria subiendo más y más de volumen amenazando con hacerle perder el sentido de nuevo. Descendió cuidadosamente el único escalón y continuó su camino a tientas. En su mente se formaba el plan de acción que tomaría contra su agresor en cuanto llegara a un teléfono. Llamaría a su secretaria para poner en movimiento a sus matones. El arrogante chico que le había puesto en esta situación dejaría este mundo de una forma dolorosa, igual que todo aquel que osara desafiarle. De pronto su pie tropezó con algo metálico que le llenó de pánico.

Una vez solo, el falso Carson aguardó un instante mirando su reloj y apagó la luz al tiempo que se regodeaba en silencio de los sonidos que llegaban desde el otro lado de la puerta. Primero pasos inseguros, luego un golpe contra el metal y un reniego seguido por un traqueteo que subía de intensidad y el sonido de las chispas al aplicar los frenos a la enorme mole que suponía el metropolitano de la línea 5 a su paso por el túnel. Finalmente lo de costumbre, gritos, carreras y murmullos mezcla de pánico y horror. En silencio, sin apenas un chirrido, abrió la puerta y se desvaneció en la oscuridad hacia el lado opuesto a la cabecera del tren.

Aquella noche en una pequeña casa de los suburbios toda una familia esperó una llamada que no llegó. Perdiendo la esperanza por momentos, el sueño fue ganando uno a uno los corazones de todos los habitantes de la casa. El último pensamiento de la mujer antes de sucumbir a Morfeo fue una plegaria a su Dios para que nada hubiera salido mal... aunque dadas las horas era muy posible que fuera en vano. Las nubes se amontonaban por encima de los edificios y la lluvia golpeteaba en la ventana presagiando el fracaso. Lenta, perezosamente la lluvia cesó y el sol comenzó a asomar tímidamente entre los retazos de nubes que, junto con la noche, se retiraban como los espectros a los que albergaba. Finalmente amaneció. Sumida profundamente en la neblina del sueño la mujer susurró unas palabras.

  • La Frase de Hoy: No llueve eternamente. Eric Draven, El Cuervo.
  • Para el que no lo Sepa: Llevo varios años atascado con el 4º capitulo. Se dice pronto.



...Y aqui, de pie, acallando el latido de mi corazón, vuelvo a repetir...